Personal de carrera judicial del Poder Judicial de la Federación (PJF) anunció un paro de labores en al menos 10 estados del país, en protesta por la evaluación de desempeño que el Órgano de Administración Judicial (OAJ) dio a conocer recientemente y que está prevista para realizarse en diciembre.
Aunque el acuerdo establece que el examen tendrá un carácter diagnóstico y que sus resultados no implicarán la separación de los trabajadores de sus cargos, los empleados manifestaron su inconformidad al considerar que este mecanismo podría poner en riesgo su estabilidad laboral.
De acuerdo con los trabajadores, las evaluaciones representan una herramienta de presión, debido a que consideran que los criterios para calificar su desempeño podrían estar sujetos a interpretaciones subjetivas, particularmente en el caso de quienes accedieron a sus puestos mediante la carrera judicial y no por elección popular.
Otro de los puntos que genera preocupación entre el personal es que en este proceso también participarán jueces y magistrados electos, situación que, desde su perspectiva, podría influir en la valoración de los resultados y en las condiciones laborales de quienes integran el servicio de carrera judicial.
Ante este escenario, los trabajadores decidieron organizar movilizaciones y suspender actividades como medida de rechazo a la evaluación impulsada por el OAJ.
Entre las ciudades donde se anunció la participación en el paro se encuentran Monterrey, Cuernavaca, Coatzacoalcos, Tepic, Guanajuato, Morelia, Tuxtla Gutiérrez, Puebla, Ciudad de México, Toluca, Villahermosa, Pachuca, Chilpancingo, Oaxaca, Ciudad Victoria, Mérida, Durango, Guadalajara y La Paz, Baja California Sur.
La inconformidad del personal se centra en la aplicación de este mecanismo de evaluación y sus posibles consecuencias para los trabajadores del Poder Judicial, pese a que la autoridad ha señalado que el examen tendrá fines diagnósticos y no contempla, por sí mismo, el cese de funciones.













