Más de la mitad de los hombres encuestados afirma conocer figuras ficticias de la IA

Una encuesta a más de 5,400 estadounidenses encontró que el 53% de los hombres consultados afirmó reconocer nombres de figuras del sector de inteligencia artificial, aunque entre ellos se encontraban dos personas ficticias. El resultado forma parte de una investigación vinculada con la Universidad de Harvard que examinó las diferencias entre hombres y mujeres respecto al conocimiento de la IA, la confianza y las percepciones sobre esta tecnología.

De acuerdo con información publicada por WIRED, los investigadores preguntaron a los participantes si reconocían a distintas personalidades relacionadas con la inteligencia artificial (IA). Entre los nombres incluidos estaban Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI; Mira Murati, exdirectora de tecnología de esa empresa; y dos identidades inventadas: Susan Milner y Craig Dalton.

El ejercicio permitió comparar la familiaridad declarada con figuras reales y ficticias. Entre los hombres encuestados, el 73% aseguró reconocer a Sam Altman, mientras que el 53% afirmó conocer a Murati, Milner y Dalton. Sin embargo, estos dos últimos nombres no correspondían a personas reales del sector.

Entre las mujeres, el 38% declaró reconocer a Murati y el 40% dijo identificar a los personajes ficticios. Los resultados mostraron así una mayor disposición de los hombres a afirmar que conocían nombres inexistentes, aunque la investigación también encontró que ellos utilizaban la IA con mayor frecuencia y respondían correctamente más preguntas objetivas, en promedio.

Laura Manley, directora ejecutiva del Centro Shorenstein de la Harvard Kennedy School, explicó a WIRED que los investigadores observaron mayor optimismo y seguridad entre los hombres respecto a la inteligencia artificial. Según su interpretación, esa confianza puede llegar a manifestarse como exceso de seguridad cuando una persona asegura reconocer a figuras que no existen.

La investigación también examinó cómo respondían hombres y mujeres ante preguntas sobre conocimientos de IA. Aunque ambos grupos ofrecieron respuestas incorrectas con una frecuencia similar, se identificó una diferencia en la disposición a reconocer incertidumbre.

En una prueba de 12 preguntas, las mujeres indicaron no estar seguras en un promedio de 3.3 ocasiones, frente a 2.3 entre los hombres. Este contraste permitió a los investigadores distinguir entre responder correctamente, equivocarse y reconocer que no se conoce una respuesta.

Los resultados no indican que los hombres tengan necesariamente menos conocimientos sobre inteligencia artificial. De hecho, el estudio encontró que, en promedio, respondían correctamente más preguntas objetivas. La diferencia destacada por los investigadores se relaciona con la confianza al declarar conocimientos sobre IA y la frecuencia con la que cada grupo admite no estar seguro.

Además de las respuestas individuales, el informe examinó la presencia de hombres y mujeres en la cobertura periodística sobre inteligencia artificial. Durante el año analizado, los hombres aparecieron en titulares relacionados con IA más de 14 veces con mayor frecuencia que las mujeres.

Al concentrarse en las personas citadas específicamente como expertas, los investigadores encontraron que tres de cada cuatro voces especializadas en inteligencia artificial eran masculinas. La proporción contrastaba con la participación femenina entre los profesionales del sector, estimada en aproximadamente 29%.

Manley planteó la posibilidad de que más mujeres recibieran espacios de participación como expertas en la conversación pública sobre inteligencia artificial. No obstante, la información presentada no establece que las diferencias de confianza detectadas en la encuesta sean la causa de esa distribución mediática.

El estudio también abordó las emociones asociadas con la inteligencia artificial. La preocupación fue la respuesta predominante tanto entre hombres como entre mujeres, aunque estas últimas expresaron mayores niveles de temor e inquietud. Los hombres, por su parte, registraron respuestas más positivas en categorías como curiosidad y entusiasmo.

Para Manley, el debate sobre el futuro de la inteligencia artificial suele estar marcado por afirmaciones expresadas con gran seguridad, incluso cuando persisten preguntas sin respuesta. En ese contexto, consideró necesario dar mayor espacio al reconocimiento de la incertidumbre.

Los hallazgos muestran que la confianza declarada sobre inteligencia artificial no equivale necesariamente a conocimiento comprobado. La identificación de figuras ficticias y las diferencias al admitir dudas ofrecen dos formas de examinar cómo las personas expresan lo que creen saber sobre una tecnología cada vez más presente en la vida cotidiana.

Información de NotiPress

Comparte