El medio maratón CDMX 2026 ya tiene postal para guardar: el keniano Simon Maywa se quedó con la victoria en la rama varonil y el mexicano Jorge Luis Cruz Pérez se metió al podio con un tercer lugar que levantó el ánimo local en una mañana de piernas pesadas, ruta nueva y muchísima banda en las calles capitalinas. La edición XIX reunió a cerca de 35 mil corredoras y corredores, arrancó en el Hemiciclo a Juárez y cerró frente al Ángel de la Independencia, en un circuito renovado que volvió a poner a la ciudad en modo runner desde antes de que saliera el sol. (excelsior.com.mx)
Kenia se quedó la foto grande en la CDMX
La prueba élite varonil confirmó lo que ya se esperaba desde la previa: habría pelea fuerte entre fondistas africanos invitados especialmente para esta edición. Simon Maywa, de Kenia, cruzó primero la meta con un tiempo de 1:04:36 y selló una actuación sólida en una carrera que estrenó trazado y exigió buena lectura del ritmo. Detrás de él llegó el ugandés Abel Chelangat con 1:05:55, mientras que Jorge Luis Cruz Pérez completó el podio con 1:06:07 para darle a México una celebración que no se quedó solo en los aplausos, sino también en el resultado. (excelsior.com.mx)
La rama femenil también tuvo dominio africano. La keniana Gladys Cherop Longari ganó con 1:12:19, seguida por su compatriota Winsam Jerono con 1:13:46. El tercer sitio fue para la ecuatoriana Silvia Patricia Ortiz, que terminó en 1:17:13. Así, la jornada dejó un guion clarísimo: Kenia volvió a ser protagonista en una de las carreras de ruta más importantes del país, tanto por nivel competitivo como por volumen de participantes y por la exposición que tiene la prueba dentro del calendario mexicano. (excelsior.com.mx)
El dato fino es que no cayó récord, pero sí hubo ritmo serio. En 2025, el ugandés Martin Magengo Kiprotich había impuesto una nueva marca histórica con 1:03:22; esta vez Maywa ganó en 1:04:36, una diferencia que muestra que la edición 2026 fue más táctica que explosiva en el reloj. Aun así, el triunfo del keniano no pierde brillo: llegó en una competencia que este año presentó ruta nueva, mayor afluencia y una élite internacional que ya estaba marcada como favorita desde la víspera. (excelsior.com.mx)
Antes de la salida, medios especializados ya colocaban entre las figuras a Simon Maywa y Abel Chelangat, junto con otros nombres de peso en el circuito. No fue humo ni exageración de previa: ambos terminaron ocupando los dos primeros lugares de la rama varonil. Eso le dio todavía más valor al cierre de Jorge Luis Cruz, que no se coló al podio por accidente ni por una carrera rota, sino compitiendo contra atletas que llegaron a la capital con etiqueta de contendientes serios. (eleconomista.com.mx)
Jorge Luis Cruz le dio a México una llegada con sabor a triunfo
Si la historia grande del día fue el dominio keniata, la historia que más conectó con el público local fue la de Jorge Luis Cruz Pérez. El fondista mexicano terminó tercero con 1:06:07 y convirtió su carrera en una noticia fuerte para el atletismo nacional, porque México no ganó la prueba, pero sí se metió entre los mejores en una edición con nivel internacional y con una línea de salida cargada de especialistas. En un evento así, subir al podio no es un detalle menor: es una señal de competitividad y también de constancia. (excelsior.com.mx)
El tercer lugar toma todavía más vuelo cuando se pone en contexto. En la edición 2025, Jorge Luis Cruz había terminado cuarto con un tiempo de 1:07:49, fuera del podio, detrás de tres africanos. Un año después regresó, mejoró su registro por 1 minuto y 42 segundos y ahora sí convirtió su esfuerzo en una foto de premiación. Ese salto habla de progresión deportiva, pero también de paciencia: pasar de rozar el podio a pisarlo en la carrera más mediática de la capital no se consigue nomás por inspiración de domingo. (indeporte.cdmx.gob.mx)
Además, su tiempo lo dejó muy cerca del segundo puesto. La diferencia entre Chelangat y Cruz fue de apenas 12 segundos, una distancia corta para una media maratón de este calibre y suficiente para entender que el mexicano no fue comparsa en los kilómetros finales. Esa cercanía alimenta una lectura optimista para el fondo nacional: todavía hay una brecha con los grandes referentes africanos, sí, pero también hay margen real para competirles en eventos de alto perfil disputados en suelo mexicano. Esa conclusión es una inferencia a partir de los tiempos oficiales reportados por la prensa. (excelsior.com.mx)
En términos de premio, el podio también tiene recompensa concreta. La convocatoria del Medio Maratón de la Ciudad de México 2026 estableció 50 mil pesos para el primer lugar, 35 mil para el segundo y 20 mil para el tercero en ambas ramas absolutas. Eso significa que el resultado de Jorge Luis Cruz no solo tuvo valor deportivo y simbólico, sino también económico. En una escena donde muchas veces el fondo mexicano pelea por visibilidad, presencia y apoyos, cada podio de esta magnitud suma más de una lectura. (elfinanciero.com.mx)
Para la afición mexicana, el tercer puesto supo a premio doble. Por un lado, confirmó que el atleta local puede mantenerse entre los mejores en una prueba que año con año atrae nombres de peso; por otro, ofreció una narrativa muy potente para el público que llenó banquetas, glorietas y zonas de meta: mientras la ciudad se convertía en fiesta runner, también aparecía un representante nacional capaz de responder a la expectativa. No fue victoria mexicana, pero sí una actuación que evitó que la conversación se quedara solo en el dominio extranjero. (excelsior.com.mx)
Ruta nueva, 35 mil corredores y una ciudad en modo runner
El medio maratón CDMX 2026 no fue una edición cualquiera. El Gobierno capitalino presentó previamente una ruta renovada y amplió el cupo después de que los 30 mil folios iniciales se agotaran en pocas horas; al final se agregaron 5 mil registros más. El resultado fue la edición más grande en la historia reciente de la prueba, con cerca de 35 mil participantes y una expectativa enorme desde días antes. También hubo representación de las 32 entidades del país y corredores procedentes de 32 naciones, con un dato que retrata bien el momento del running en la capital: 45.8% de las personas inscritas fueron mujeres. (jefaturadegobierno.cdmx.gob.mx)
La nueva ruta salió desde la Alameda Central, frente al Hemiciclo a Juárez, avanzó hacia Plaza de la República y el Monumento a la Revolución, tomó Paseo de la Reforma y se internó en la zona de Chapultepec, incluida la Tercera Sección, antes de volver para cerrar frente al Ángel de la Independencia. En papel son solo puntos del mapa; en la práctica, fue un recorrido cargado de postales muy chilangas y de un sello visual que ayudó a diferenciar esta edición de las anteriores. La organización apostó por una experiencia más amplia de ciudad, y eso se notó en la conversación previa y en la cobertura del día. (excelsior.com.mx)
La escena en las calles también fue parte del show. Excélsior reportó a miles de corredores reunidos desde muy temprano, con nervios, emoción y meses de preparación detrás; además describió una jornada acompañada por familiares, amigos y aficionados que alentaron durante toda la ruta. Hubo participantes con playera de la Selección Mexicana, otros disfrazados y muchos que simplemente salieron a buscar su mejor mañana del año. Ese ambiente explica por qué el Medio Maratón ya no es solo una carrera: es una mezcla de rendimiento, identidad urbana y comunidad. (excelsior.com.mx)
La prueba también dejó claro que la CDMX está jugando en serio a consolidarse como sede grande del running latinoamericano. Las autoridades locales presentaron el evento como parte de una estrategia para fortalecer la activación física y recuperar el espacio público, mientras que medios como El Economista subrayaron el reto logístico de organizar una carrera de esta dimensión. No es poca cosa mover a 35 mil personas, abrir bloques de salida, ordenar vialidades y mantener una experiencia disfrutable para atletas élite, corredores recreativos y público. Cuando eso sale bien, el evento deja de ser solo deportivo y se vuelve ciudad. (jefaturadegobierno.cdmx.gob.mx)
Lo que sigue también importa. El propio gobierno capitalino había marcado esta edición del Medio Maratón como una de las grandes citas rumbo al XLIII Maratón de la Ciudad de México, programado para el 30 de agosto de 2026. Después de lo visto este 12 de julio, la vara quedó alta: hubo buena respuesta del público, podio internacional, presencia mexicana entre los mejores y una ruta que cambió la conversación. Kenia se llevó la victoria, sí, pero México encontró una razón real para festejar con Jorge Luis Cruz. Y en una ciudad que convierte cada domingo grande en historia compartida, eso vale bastante más que una medalla para la vitrina. (jefaturadegobierno.cdmx.gob.mx)












