Los patrones de compra y comportamiento de los clientes están adquiriendo un papel relevante en el diseño de servicios financieros más personalizados. Durante el panel “Más allá de la banca cómo retail, seguros y plataformas están redefiniendo las finanzas” sobre la convergencia entre banca, retail y plataformas, representantes de estos sectores plantearon en Fintech Summit Americas que la información disponible permite identificar necesidades y acercar productos en momentos específicos de la vida cotidiana.
La diferencia está también en el tipo de información que posee cada participante. Desde el retail se destacó la posibilidad de observar patrones de compra, temporalidades y lógicas de consumo. Estos datos pueden utilizarse para preparar modelos financieros asociados con escenarios concretos y acercar al cliente opciones relacionadas con aquello que busca adquirir.
El planteamiento modifica la lógica tradicional de esperar a que una persona solicite un crédito. Un comercio que conoce la relación previa con su cliente podría integrar una opción financiera en el momento de una compra, de manera que el servicio acompañe la transacción y reduzca pasos adicionales. El objetivo expresado en el panel es que esa infraestructura resulte sencilla para el usuario, aunque detrás requiera integrar sistemas tecnológicos y financieros.
Por su parte, la inteligencia artificial amplía las posibilidades de analizar esa información. Entre las aplicaciones mencionadas aparecen el reconocimiento de tendencias, el análisis de riesgos y mercados, la evaluación del comportamiento de los servicios y la mejora de procesos. También puede contribuir a construir modelos más adaptables a las necesidades detectadas.
Esta personalización, sin embargo, está acompañada por límites sobre el manejo de los datos. Los participantes señalaron la importancia de respetar la privacidad y determinar qué información resulta realmente útil para cada producto. Desde la perspectiva tecnológica también se advirtió sobre el riesgo de colocar información sensible en herramientas externas de inteligencia artificial, lo que ha llevado a explorar soluciones que mantengan esos datos dentro de las organizaciones.
Esta evolución apunta hacia a una hiperpersonalización que deje de tratar al consumidor únicamente como integrante de un segmento. En términos simples, sería la posibilidad de conocer y ofrecer servicios a personas específicas de acuerdo con sus necesidades, junto con una mayor integración entre la banca y los espacios donde se utilizan productos financieros.
Hacia 2030, esta combinación de datos, inteligencia artificial e integración podría hacer que parte de los servicios financieros se incorpore de manera más natural a otras actividades. La personalización dependerá de la capacidad de analizar información, conservar la confianza del cliente y utilizar los datos dentro de las condiciones regulatorias aplicables.
Información de NotiPress













