La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que algunos actores del gobierno de Estados Unidos buscan debilitar a gobiernos que defienden su soberanía, generar divisiones internas e incluso influir en procesos electorales de otros países.
Durante la conferencia matutina de este miércoles, la mandataria señaló que la relación con Estados Unidos ha sido el principal reto que ha enfrentado durante sus casi dos años de gobierno.
“Ha sido compleja la relación con Estados Unidos. Hemos buscado una buena relación, pero ha habido momentos de dificultades”, expresó.
Sheinbaum fue cuestionada sobre las recientes declaraciones del director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, quien calificó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como un “socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos”.
Ante la posibilidad de que estas declaraciones representaran un respaldo al funcionario mexicano con miras a la sucesión presidencial de 2030, la presidenta descartó que exista algún efecto al interior de su gabinete y destacó la unidad entre las instituciones encargadas de la seguridad.
“Ellos buscan de una u otra manera debilitar a los gobiernos; este es uno de sus objetivos, particularmente a los gobiernos independientes que defendemos la soberanía. Buscan dividirnos internamente”, sostuvo.
La presidenta señaló que este tipo de acciones forman parte de estrategias de injerencia que, dijo, no son nuevas y que pretenden generar divisiones dentro de los gabinetes de seguridad y de los gobiernos federales.
Sin embargo, aseguró que en México esas estrategias no han tenido efecto.
“Se topan con pared porque el gabinete de seguridad del gobierno de México tiene una coordinación y una unidad enorme”, afirmó.
En ese sentido, destacó la coordinación entre el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla; el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales; Omar García Harfuch; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la consejera jurídica, Luisa Alcalde.
Subrayó particularmente el trabajo conjunto entre las tres instituciones de seguridad, al señalar que existe una coordinación “extraordinaria”, además de colaboración y entendimiento entre sus integrantes.
Sheinbaum consideró que en Estados Unidos existe la percepción de que hablar favorablemente de un funcionario mexicano y de manera negativa de otros puede generar divisiones dentro del gobierno. No obstante, aseguró que esa estrategia no ha funcionado.
“Fracasan en eso, porque no lo logran. Hay mucha coordinación y mucho patriotismo de todos en la defensa de México”, sostuvo.
La presidenta también señaló que Estados Unidos atraviesa procesos electorales y que, en diversas ocasiones, México es utilizado como parte de sus discusiones políticas internas.
“Que se ocupen de los asuntos de allá; acá nos ocupamos nosotros de los asuntos de acá”, dijo, aunque aclaró que ambos países mantienen mecanismos de coordinación que, aseguró, han dado buenos resultados.
Sheinbaum destacó además que las autoridades estadounidenses han reconocido la posición soberana de México. Recordó que el secretario de Seguridad de Estados Unidos ha señalado que su país respeta la decisión de México de mantener su soberanía.
Ante la insistencia sobre si las declaraciones de Terry Cole podían interpretarse como un respaldo político a García Harfuch, la presidenta respondió que no y reiteró que uno de los objetivos de este tipo de pronunciamientos puede ser influir tanto en la política interna como en los procesos electorales mexicanos.
“No hay división ni problemas. Ni si hablan bien de uno y mal de otro generan problemas internos entre nosotros”, afirmó.
Como muestra de la coordinación existente, Sheinbaum destacó los resultados de la estrategia de seguridad y aseguró que la reducción de 51 por ciento en los homicidios no habría sido posible sin el trabajo conjunto del gabinete de seguridad y la fiscalía general de la República.
Más adelante, al ser cuestionada nuevamente sobre cuál ha sido el aspecto más complicado de su gobierno, la presidenta volvió a señalar la relación con Estados Unidos.
“Ha sido compleja la relación con Estados Unidos. Hemos buscado una buena relación, pero ha habido momentos de dificultades”, reiteró.
Entre los principales episodios mencionó las negociaciones relacionadas con los aranceles y las acusaciones formuladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra diez funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, por presuntos vínculos con el crimen organizado.
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