Las transferencias ganan y ponen en jaque el dominio de las tarjetas

El Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) se acerca a un punto de inflexión en México. Banco de México anticipa que, al cierre de 2026, el volumen de operaciones realizadas mediante esta infraestructura superará al de los pagos con tarjetas de crédito y débito, un cambio que modificaría la jerarquía de los medios electrónicos utilizados en el país.

Esta proyección compartida con NotiPress llega después de casi 22 años de operación del sistema y refleja un cambio de hábitos que ya alcanza tanto a consumidores como a empresas. Aunque el efectivo mantiene una presencia dominante en las compras de menor monto (85% de las personas lo usa como su medio principal en compras de 500 pesos o menos, de acuerdo con el Panorama Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) 2025-2030), las transferencias han ganado espacio como una alternativa cotidiana para mover y recibir dinero.

Durante años, una transferencia bancaria estuvo asociada principalmente con enviar recursos de una cuenta a otra. Hoy, SPEI también forma parte de experiencias de cobro en comercios, plataformas digitales y distintos servicios.

Jaime Márquez Poo, director ejecutivo de Nuevos Negocios en STP, considera que ese cambio responde a la madurez alcanzada por la infraestructura.

“Nos encontramos ante la consolidación de la transferencia, que deja de ser una opción secundaria para erigirse como el nuevo estándar para mover dinero en México”.

La magnitud del sistema ayuda a explicar esa evolución. En 2025, SPEI procesó más de 7,300 millones de transferencias por un monto cercano a 600 billones de pesos. Además, se estima que 73.5 millones de adultos utilizan el sistema.

La comparación con las tarjetas revela otro elemento del cambio. Aunque la tarjeta de débito alcanzó una penetración de 62% de la población en 2024, una tercera parte de quienes cuentan con una no la utiliza para pagar.

Las empresas también cambian su forma de cobrar

El movimiento no ocurre únicamente del lado del consumidor. Actualmente, 78% de las empresas formales en México acepta transferencias electrónicas como medio de pago, una proporción superior a la adopción de terminales punto de venta señalada en la fuente.

Para las compañías, incorporar transferencias comienza a convertirse en una decisión ligada directamente con la experiencia de pago de sus clientes.

“Quien no tenga integrado SPEI en su experiencia de cobro y pago, va a quedar un paso atrás frente a un consumidor que cada vez transacciona más de esta manera”, explicó Márquez Poo.

El cambio también recibe impulso desde la regulación. Banxico anunció ajustes para facilitar las transferencias desde teléfonos móviles y homologar la forma en que los bancos implementan estos procesos en sus aplicaciones. A ello se suma la integración entre SPEI, CoDi y DiMo, orientada a reducir fricciones y simplificar operaciones.

SPEI funciona las 24 horas, los siete días de la semana y los 365 días del año. Más de 60% de la población bancarizada en México lo utiliza de forma regular, mientras su infraestructura sostiene operaciones en sectores como fintech, comercio electrónico, proptech, gaming y educación.

Información de NotiPress

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