Ante miles de simpatizantes reunidos en la explanada del Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un firme mensaje en defensa de la soberanía nacional, al advertir que México no permitirá intervenciones externas en asuntos que corresponden exclusivamente al pueblo mexicano.
Durante un acto público en el que presentó un balance de los primeros 20 meses de su administración, la mandataria afirmó que es válido cuestionar las verdaderas motivaciones detrás de las recientes solicitudes de extradición impulsadas por autoridades de Estados Unidos contra funcionarios mexicanos.
“Cuando desde el exterior se pretende determinar quién es culpable y quién no, o se busca presionar a nuestras instituciones, ya no estamos hablando de cooperación, sino de injerencia. México no acepta injerencias”, expresó.
Sheinbaum preguntó a los asistentes si las decisiones del país deben recaer en el pueblo mexicano o en agencias extranjeras, al tiempo que llamó a defender la independencia nacional y la transformación que vive el país. También convocó a realizar asambleas informativas en plazas públicas para difundir el mensaje de que “la patria no se vende, se ama y se defiende”.
La presidenta sostuvo que en los últimos meses su gobierno ha enfrentado una ofensiva mediática y campañas de desinformación en redes sociales, las cuales atribuyó a grupos conservadores tanto nacionales como internacionales que, aseguró, no aceptan que México haya recuperado su autonomía política.
Indicó que las formas de desestabilización han evolucionado y ahora pueden manifestarse mediante operaciones digitales, difusión masiva de información falsa y el uso de cuentas automatizadas o financiadas para influir en la opinión pública.
“Lo que está en disputa no es únicamente la política, sino la percepción misma de la realidad”, señaló.
Aunque reconoció la importancia de la libertad de expresión en una democracia, advirtió que detrás de algunas campañas digitales existen intereses que buscan recuperar privilegios perdidos o frenar los cambios impulsados por su administración.
En su discurso también hizo referencia al accidente ocurrido el pasado 19 de abril, en el que murieron dos agentes estadounidenses y dos funcionarios de la fiscalía general de Justicia de Chihuahua durante una visita a un laboratorio clandestino relacionado con actividades del narcotráfico. Recordó que la fiscalía general de la República abrió una investigación para esclarecer posibles violaciones a la legislación mexicana.
Sheinbaum enfatizó que la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional establecen claramente que ningún agente extranjero puede desempeñar funciones reservadas exclusivamente a las autoridades mexicanas, por lo que cualquier actividad en territorio nacional debe apegarse a las leyes y respetar la soberanía del país.
Asimismo, calificó como un hecho sin precedentes la solicitud urgente presentada por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos para detener con fines de extradición a diez ciudadanos mexicanos, entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones, sin que se hayan dado a conocer públicamente pruebas que sustenten dichas acusaciones.
Ante este escenario, la mandataria planteó interrogantes sobre las verdaderas intenciones detrás de estas acciones y cuestionó si responden a un interés genuino por combatir a la delincuencia organizada o si forman parte de estrategias políticas vinculadas a los procesos electorales estadounidenses de 2026 o incluso a las elecciones mexicanas de 2027.
“México no es piñata de nadie”, afirmó, provocando una ovación entre los asistentes.
La titular del Ejecutivo subrayó que permitir que actores externos influyan en decisiones internas podría sentar un precedente peligroso para la democracia mexicana. Por ello, consideró legítimo dudar de las motivaciones de algunos procesos de extradición cuando involucran a autoridades electas.
No obstante, dejó claro que su gobierno no protegerá actos de corrupción ni vínculos con organizaciones criminales. Aseguró que las autoridades han actuado contra servidores públicos de distintas fuerzas políticas cuando se han comprobado nexos con actividades ilícitas.
En materia de seguridad, destacó que durante su administración los homicidios dolosos han disminuido 49 por ciento y los delitos de alto impacto 20 por ciento. Reiteró que la estrategia de su gobierno busca construir la paz mediante la justicia y no a través de políticas de confrontación.
También insistió en que para reducir la violencia en México es indispensable que Estados Unidos refuerce las acciones para detener el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano y atienda el problema del consumo de drogas y las redes de lavado de dinero que operan en su país.
Finalmente, Sheinbaum reafirmó su disposición a mantener la cooperación bilateral en temas de seguridad y combate al crimen organizado, pero dejó claro que dicha colaboración debe darse en condiciones de respeto mutuo.
“Colaboramos, pero no nos subordinamos ni nos subordinaremos”, concluyó.
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