El precio de los paneles solares no es suficiente para determinar si una instalación será financieramente conveniente para una empresa. Consumo eléctrico, tarifa, ubicación y ahorro esperado forman parte de las variables que deben incorporarse antes de evaluar el retorno de un proyecto, explicó Raquel Biviano, gerente de Serfimex Solar, a NotiPress.
Uno de los errores que observa entre compradores es concentrar la decisión únicamente en el precio. La evaluación también debe considerar el ahorro que generará la instalación y la tarifa eléctrica que paga cada compañía, pues esas condiciones influyen en los beneficios económicos esperados.
Este planteamiento coincide con herramientas de evaluación financiera del National Laboratory of the Rockies (antes NREL). La edición 2025 del System Advisor Model (SAM) define el periodo de recuperación como el tiempo requerido para que los ahorros acumulados igualen los costos acumulados. Para proyectos comerciales incorpora variables como valor de la electricidad generada, instalación, operación, incentivos, impuestos y depreciación; además, advierte que el valor presente neto puede ser una métrica más completa cuando existen deuda o costos irregulares.
Esta combinación impide establecer un periodo de recuperación idéntico para todas las empresas. Cada industria registra consumos diferentes y las condiciones eléctricas y geográficas cambian entre proyectos. Biviano estima que determinadas inversiones solares empresariales pueden recuperar su inversión aproximadamente entre tres y cinco años, aunque el cálculo depende de las características particulares de cada instalación.
La ubicación también interviene. El Annual Technology Baseline señala que el desempeño de sistemas fotovoltaicos comerciales está condicionado por el recurso solar de cada sitio, además de factores técnicos como tecnología de los módulos, sombreado, pérdidas del inversor y disponibilidad del sistema. Sus modelos muestran diferencias en el factor de capacidad conforme cambia la irradiación solar entre ubicaciones.
A escala global, la reducción del costo tecnológico fortalece la competitividad de la fotovoltaica, pero tampoco elimina la necesidad de evaluar cada proyecto. El informe Renewable Power Generation Costs in 2025, publicado por IRENA en julio de 2026, ubicó el costo nivelado promedio de la solar fotovoltaica a gran escala en 44 dólares por megawatt-hora durante 2025. Más de 90% de los nuevos proyectos renovables a gran escala produjo electricidad por debajo del costo de la alternativa fósil nueva más barata disponible en su respectivo mercado.
Los datos de IRENA también muestran por qué precio y rentabilidad no son equivalentes. En su análisis de 2024, la agencia registró una reducción anual de 11% en el costo total instalado promedio de la solar fotovoltaica a gran escala, hasta 691 dólares por kilowatt. Sin embargo, su costo nivelado de electricidad aumentó ligeramente, 0.6%, debido a la combinación de factores de capacidad, condiciones de mercado y costos financieros.
Para proyectos comerciales, además, el ahorro depende de cuánto cuesta la electricidad que la instalación sustituye. El modelo SAM señala que los proyectos residenciales y comerciales recuperan la inversión mediante el valor de la electricidad generada y calcula indicadores como costo nivelado, valor presente neto y periodo de recuperación. Esto permite evaluar el proyecto como un conjunto de flujos financieros y no solamente por el desembolso para adquirir los equipos.
Biviano plantea precisamente distinguir entre un gasto, entendido como una salida de recursos sin recuperación, y una inversión capaz de reflejarse posteriormente en un beneficio económico mediante menores costos de electricidad. Según su experiencia, algunas industrias colocan la electricidad entre sus tres principales gastos y, en determinados casos, puede representar 50% o más.
Así, calcular la rentabilidad de paneles solares requiere analizar las características particulares de la empresa y de la instalación. El precio constituye solo una variable: consumo, tarifa eléctrica, recurso solar, costos operativos, condiciones financieras, ahorro proyectado y periodo de recuperación pueden modificar el resultado económico del proyecto.
Información de Notipress











