La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que los programas sociales del Gobierno federal tengan como objetivo comprar votos y sostuvo que los apoyos forman parte de una política de redistribución de la riqueza y de construcción de justicia social.
Durante el evento “Honestidad y Resultados”, realizado en la Explanada del Palacio de Gobierno de La Paz, Baja California Sur, la mandataria defendió los programas de Bienestar y el incremento al salario mínimo como mecanismos para mejorar las condiciones de quienes menos tienen.
Sheinbaum respondió a las acusaciones que señalan que los apoyos gubernamentales pueden utilizarse con fines electorales y marcó distancia entre esa interpretación y la política social de su administración.
“Muy distinto, se llama construir justicia social”, afirmó.
En ese contexto, la presidenta recurrió a una referencia histórica a José María Morelos, al recordar su planteamiento de que “se modere la opulencia y la indigencia”.
Sheinbaum señaló que esa idea se relaciona con las políticas impulsadas actualmente por su gobierno.
“Y con los programas de Bienestar, el aumento al salario mínimo, estamos distribuyendo la riqueza, que llegue al que menos tiene, es una diferencia profunda”, sostuvo.
La mandataria también defendió su concepción de gobierno frente a las administraciones anteriores y afirmó que su administración busca mantener una relación directa con la población.
“Porque antes, no lo olvidemos, se gobernaba para unos cuantos, había nepotismo; ahora no. Desde el presidente López Obrador nos reivindicamos como gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México”, expresó.
Durante su intervención, Sheinbaum también colocó la defensa de la soberanía nacional como uno de los ejes de su mensaje y advirtió contra cualquier intento de intervención extranjera en los asuntos internos del país.
“México es un país libre e independiente y soberano, bastante nos costó llegar a este momento”, afirmó.
También puedo darle un enfoque más de nota política, haciendo que desde el titular quede claro: “Sheinbaum rechaza que programas sociales sean para comprar votos”.













