Dormir bien, hidratarse y reducir estrés ayudan más al sistema inmune que suplementos

Mantener el sistema inmunológico en buenas condiciones depende más de hábitos cotidianos sostenidos que de suplementos promocionados como potenciadores de las defensas, de acuerdo con especialistas de Houston Methodist. Entre las prácticas recomendadas aparecen mantener las vacunas al día, seguir una alimentación equilibrada, hacer ejercicio, hidratarse, dormir lo suficiente y reducir el estrés.

El sistema inmunológico funciona mediante un equilibrio complejo. Debe responder frente a infecciones y enfermedades sin reaccionar de forma excesiva, por lo que su desempeño depende de múltiples factores dentro del organismo. El Hospital Houston Methodist advierte que esta función no puede fortalecerse simplemente mediante una combinación de vitaminas o minerales en polvo o pastillas.

Vacunas y alimentación forman parte de la primera línea de protección

Mantener actualizado el esquema de vacunación es una de las principales recomendaciones. Las vacunas entrenan al sistema inmunológico para reconocer determinados agentes causantes de enfermedad y responder frente a ellos.

“Siempre es importante mantener al día las vacunas recomendadas, especialmente la vacuna o refuerzo contra la COVID-19, así como la vacuna anual contra la influenza”, señaló el doctor Chen Lin, especialista en Alergia e Inmunología de Houston Methodist.

La alimentación también ocupa un lugar central. El especialista recomienda una dieta con verduras, frutas, leguminosas, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables. Entre los micronutrientes relevantes se encuentran las vitaminas B6, C y E, además de zinc y magnesio.

“Siempre es mejor consumir alimentos saludables que contengan micronutrientes que tomar un suplemento”, afirmó Lin.

Ejercicio, agua y sueño también influyen

La actividad física de intensidad moderada ayuda a movilizar células inmunológicas hacia la sangre y los tejidos, lo cual favorece lo que los especialistas describen como vigilancia inmunológica.

La hidratación también es necesaria porque la sangre y la linfa transportan células del sistema inmune y requieren agua para circular correctamente por el organismo. Incluso sin ejercicio intenso, el cuerpo pierde líquidos de manera constante a través de la respiración, la orina y otras funciones fisiológicas.

Dormir lo suficiente es otro componente relevante. “El sueño es importante para la función inmunológica y para la homeostasis del sistema inmunológico”, explicó Lin. La falta de descanso puede afectar procesos que ayudan al organismo a responder frente a infecciones y enfermedades.

Estrés crónico puede afectar otros hábitos relacionados con la salud

Houston Methodist también recomienda identificar y reducir el estrés crónico. Su impacto puede aparecer de manera indirecta cuando provoca alteraciones del sueño, menor actividad física, cambios en la alimentación o una hidratación insuficiente.

Las estrategias para reducir el estrés pueden variar entre personas e incluir respiración profunda, meditación, oración o ejercicio. El objetivo es evitar que el estrés sostenido interfiera con otros hábitos relacionados con la salud.

Suplementos no sustituyen hábitos ni evaluación médica

El hospital recomienda cautela frente a productos que prometen “estimular” o “reforzar” las defensas. En personas sanas, los suplementos no sustituyen una alimentación adecuada ni los hábitos mencionados.

Pueden ser útiles cuando existe una deficiencia nutricional identificada, pero la recomendación es consultar a un profesional de salud antes de consumirlos. Houston Methodist también recuerda que los suplementos no se regulan de la misma forma que los medicamentos.

Las seis medidas planteadas por la institución vacunación, dieta equilibrada, actividad física, hidratación, sueño adecuado y manejo del estrés concentran así las prácticas respaldadas por su equipo médico para apoyar el funcionamiento normal del sistema inmunológico.

Información de NotiPress

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