La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) descartó la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis en las lechugas y en el agua utilizadas por la empresa Taylor Farms México, luego de realizar una inspección sanitaria y diversos análisis de laboratorio tras la alerta emitida por autoridades de Estados Unidos.
La Secretaría de Salud informó que, entre el 18 y el 20 de julio, personal de Cofepris llevó a cabo una visita de verificación a las instalaciones de Taylor Farms en Guanajuato, donde se recolectaron muestras de lechuga tipo iceberg, agua y otros elementos relacionados con el proceso de producción. Los análisis, efectuados mediante pruebas moleculares PCR en tiempo real, no detectaron la presencia del parásito ni contaminación microbiológica.
Además, las pruebas confirmaron que el agua utilizada en la planta cumple con los parámetros fisicoquímicos y microbiológicos establecidos por la normatividad mexicana, por lo que las autoridades sanitarias descartaron riesgos para la inocuidad del producto.
La investigación se realizó después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) relacionara un brote de ciclosporiasis con lechuga iceberg distribuida por Taylor Farms. Sin embargo, la propia agencia estadounidense reconoció posteriormente que una prueba inicial que arrojó un resultado positivo correspondía a un falso positivo, aunque mantiene abierta la investigación epidemiológica para determinar el origen del brote.
El secretario de Salud, David Kershenobich, reiteró que hasta el momento no existe evidencia científica que vincule a las lechugas producidas en México con el brote registrado en Estados Unidos y aseguró que las autoridades mexicanas continúan colaborando con la FDA y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para esclarecer los hechos.
Las autoridades sanitarias señalaron que Cofepris y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) mantendrán las acciones de vigilancia y trazabilidad para garantizar la seguridad de los alimentos destinados tanto al mercado nacional como a la exportación.













