A Claudia Rosas el teatro le devolvió las ganas de vivir después de haber pasado parte de su vida en reclusión en la capital mexicana, y tras enfrentar la hostilidad de la libertad encontró en la Compañía Teatral de Personas Liberadas una nueva oportunidad de vida.
“Yo me quería morir, yo ya no quería vivir, estaba pensando en qué momento, y Dios me mandó a un ángel, que es Arturo Morell (director de la compañía) y me sacó de esa depresión, de esas ganas de ya no vivir y fue renacer como un ave fénix”, relata Rosas en una entrevista con EFE.
Claudia junto con otra treintena de mujeres ahora es parte de la obra “Alquimia y Transmutación: Mujeres presas dentro y fuera de una cárcel”, una obra de teatro que se presenta cada viernes de octubre en La Nana-ConArte, en el centro de la capital mexicana.
La pieza explora las experiencias de mujeres que han sido privadas de la libertad y los diferentes tipos de cárceles que existen.
“Son historias muy contundentes sobre la vida de las mujeres en reclusión y sobre cómo el teatro y la cultura transforman estas historias de las mujeres que han vivido una etapa de su vida privadas de la libertad física”, explica Morell.












