La modificación a la Ley de Especies en Peligro de Extinción permitirá evaluar caso por caso las medidas de conservación, lo que ha generado preocupación entre organizaciones ambientalistas.
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó una modificación a la Ley de Especies en Peligro de Extinción (Endangered Species Act) que elimina la protección automática para las especies clasificadas como “amenazadas”, una decisión que ha provocado críticas de organizaciones ambientalistas por el posible impacto sobre la biodiversidad.
Con la nueva disposición, las especies consideradas amenazadas ya no recibirán de manera inmediata las mismas salvaguardas que aquellas catalogadas en peligro de extinción. En adelante, cada planta o animal deberá contar con un plan de conservación específico antes de acceder a medidas de protección, lo que podría retrasar su resguardo y facilitar autorizaciones para proyectos de desarrollo en sus hábitats.
La reforma también permitirá que empresas de sectores como el petrolero, gasífero, minero y de infraestructura soliciten permisos para operar en zonas consideradas sensibles, mientras que el Departamento del Interior tomará en cuenta el impacto económico al momento de determinar si un área debe ser declarada hábitat crítico.
El secretario del Interior, Doug Burgum, defendió la decisión al señalar que durante años la legislación ambiental fue utilizada para frenar proyectos de infraestructura y desarrollo económico. Afirmó que el éxito de la ley debe medirse por la recuperación de las especies y su salida de la lista de protección, y no por el incremento de especies incluidas en ella. Asimismo, sostuvo que las restricciones vigentes han elevado costos para las familias estadounidenses, afectado la competitividad y limitado proyectos estratégicos.
Ambientalistas alertan por el futuro de la mariposa monarca
La medida ha generado preocupación entre especialistas y organizaciones dedicadas a la conservación, quienes advierten que la eliminación de la protección automática podría retrasar la atención a especies que enfrentan un alto riesgo de desaparecer.
Entre las especies que actualmente buscan protección federal destacan la mariposa monarca, la tortuga caimana, el búho moteado de California, además de diversas especies de serpientes, peces, moluscos e insectos.
Noah Greenwald, representante del Centro para la Diversidad Biológica, advirtió que permitir excepciones para industrias responsables de la destrucción de ecosistemas equivale a debilitar la principal herramienta para proteger a las especies en riesgo.
Nueva política ambiental durante el segundo mandato de Trump
La modificación forma parte de una serie de cambios impulsados por la administración de Donald Trump en materia ambiental. Entre ellos destacan la autorización de mayores exenciones para proyectos de petróleo y gas, la reducción del alcance legal del concepto de “daño” a especies protegidas y la disminución de áreas consideradas hábitats críticos para la conservación del lince canadiense.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, alrededor de 30 especies permanecen actualmente en proceso de evaluación para ser incorporadas a la lista federal de especies amenazadas, por lo que organizaciones ambientalistas consideran que la nueva normativa podría complicar aún más su protección.





