Las autoridades de España dieron por concluida la operación de rescate y evacuación de los pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus durante un recorrido por aguas del océano Atlántico.
El operativo se desarrolló en la isla de Santa Cruz de Tenerife, donde fueron desembarcados alrededor de 120 pasajeros de 23 nacionalidades distintas, en una acción coordinada por el gobierno español con apoyo de la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud.
Tras su llegada al puerto de Granadilla de Tenerife, los pasajeros comenzaron un proceso de repatriación hacia sus respectivos países, donde deberán cumplir cuarentena y seguimiento médico preventivo.
En el caso de los 14 ciudadanos españoles, las autoridades informaron que fueron trasladados al Hospital Militar Gómez Ulla, centro especializado en enfermedades infecciosas y aislamiento sanitario.
La mayoría de los viajeros, que habían partido desde Ushuaia, arribaron sin presentar síntomas relacionados con el hantavirus. Sin embargo, dos ciudadanos estadounidenses y una mujer francesa fueron hospitalizados en centros médicos de Nebraska y París, respectivamente, para recibir atención especializada.
El viaje, que originalmente prometía recorridos turísticos por islas exóticas y avistamientos de fauna marina como pingüinos, delfines y ballenas, terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria internacional luego de que un pasajero holandés de 70 años falleciera tras contagiarse de hantavirus.
Especialistas investigan si el brote está relacionado con la variante “Los Andes”, considerada una de las más agresivas del virus y que puede alcanzar una tasa de mortalidad cercana al 50 por ciento debido a las complicaciones pulmonares que provoca.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias continúan investigando el origen del contagio, ya que, según los reportes preliminares, el crucero mantenía estrictos protocolos sanitarios y no se detectó presencia de roedores a bordo, principales transmisores de la enfermedad.
Después de concluir las labores de desinfección, el crucero zarpó rumbo al puerto de Rotterdam con cerca de 30 integrantes de la tripulación, quienes serán sometidos a revisiones médicas y permanecerán bajo observación sanitaria a su llegada.









