El Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2025 fue otorgado a los científicos Mary E. Brunkow y Fred Ramsdell, de Estados Unidos, junto con el japonés Shimon Sakaguchi, por sus descubrimientos sobre las células T reguladoras, fundamentales para evitar que el sistema inmunológico ataque los propios tejidos del cuerpo.
Durante el anuncio, Rickard Sandberg, miembro del Comité del Nobel, explicó que el galardón reconoce investigaciones que revelan cómo el sistema inmune logra equilibrar su enorme poder destructivo sin volverse contra el organismo. “Nuestro sistema inmune es capaz de combatir casi cualquier microorganismo, incluso aquellos a los que nunca se ha expuesto, y hacerlo sin dañar los órganos ni los tejidos del propio cuerpo”, destacó.
Los premiados identificaron a las células T reguladoras como los verdaderos “guardianes” del sistema inmune, un hallazgo que abrió un nuevo campo en la investigación biomédica y que actualmente impulsa tratamientos experimentales contra enfermedades autoinmunes, cáncer y complicaciones derivadas de trasplantes de células madre.
Entre risas, Mary Brunkow contó que casi no se entera de su reconocimiento: “Hace hora y media sonó mi teléfono, vi un número de Suecia y pensé que era spam, así que no contesté y regresé a dormir”.
Por su parte, Shimon Sakaguchi expresó sentirse “muy complacido de que nuestra contribución a la inmunología, especialmente en la tolerancia inmunológica, haya sido reconocida”.
De acuerdo con el Comité del Nobel, estos avances no solo mejoran la comprensión del sistema inmune humano, sino que abren la puerta a nuevas terapias que podrían transformar la medicina moderna.










