Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que el proyecto para construir una planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, no ha sido cancelado, aunque tampoco existe una decisión definitiva sobre su futuro.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el gobierno federal mantiene un proceso de diálogo y consulta con las comunidades de la región, debido a las inconformidades que han surgido en torno al proyecto.
Sheinbaum recordó que la construcción de la planta comenzó durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador y señaló que actualmente presenta un avance importante.
“Se está trabajando en la zona, haciendo consultas a la población, trabajando, dialogando. La planta ya tiene un avance muy importante”, afirmó.
La presidenta detalló que distintas dependencias federales participan en las consultas y asambleas con los habitantes de las comunidades cercanas. Entre los aspectos que se revisan se encuentran los compromisos asumidos por la empresa con la población, algunos de los cuales, de acuerdo con los reclamos de los habitantes, no se habrían cumplido.
Además, las autoridades analizan las condiciones ambientales de la zona, incluida la situación de contaminación de la laguna de Ohuira, así como la validez de los estudios de impacto ambiental relacionados con el proyecto.
“Hasta que se termine esto, pues no se toma una decisión”, sostuvo Sheinbaum.
La mandataria insistió en que la planta no ha sido cancelada, pero subrayó que su gobierno tomará en cuenta las inquietudes de las comunidades antes de definir una postura definitiva.
“La planta sigue, no se ha cancelado. Pero hay consulta a todas las comunidades por todos los planteamientos que tienen y se está trabajando con todas, una a una”, señaló.
Greenpeace exige cancelar el proyecto
La postura del gobierno federal se dio a conocer el mismo lunes en que activistas de Greenpeace México y representantes del Colectivo ¡Aquí No! realizaron una manifestación pacífica en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir la cancelación del proyecto, impulsado por Grupo Proman a través de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO).
Durante la protesta, alrededor de 20 activistas colocaron mensajes dirigidos a la presidenta, entre ellos “Presidenta: proteja Topolobampo”, además de desplegar una manta con la frase “¡En México no!”.
Greenpeace señaló que la planta tendría una capacidad de producción de aproximadamente 2 mil 200 toneladas métricas de amoniaco al día y advirtió sobre los posibles impactos ambientales que podría generar en la Bahía de Ohuira, así como los riesgos para las comunidades y las especies de la región.
Mientras los colectivos mantienen su exigencia de cancelar la obra, el gobierno federal continúa con las consultas a las comunidades y la revisión de los compromisos adquiridos por la empresa.
Por ello, el futuro de la planta de amoniaco en Topolobampo permanece sin una definición definitiva.













