La jurista sudafricana Navi Pillay fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y la promoción del derecho internacional, en un contexto marcado por las críticas y los cuestionamientos a las instituciones jurídicas internacionales.
Tras conocer el anuncio, Pillay dedicó el reconocimiento a las personas que han sobrevivido a crímenes internacionales. Durante su primera comparecencia pública, realizada el viernes en el histórico tribunal de Núremberg, Alemania, donde fueron juzgados los principales dirigentes nazis después de la Segunda Guerra Mundial, expresó su solidaridad con las víctimas de estos delitos.
“Déjenme dedicar este premio a todos los supervivientes de crímenes internacionales”, manifestó la jurista, de 85 años, quien consideró significativo recibir la noticia en un lugar estrechamente vinculado con la justicia internacional.
A lo largo de su carrera, Pillay ha desempeñado un papel destacado en distintos organismos judiciales y de derechos humanos. En Sudáfrica, defendió a activistas contra el apartheid, entre ellos Nelson Mandela, y trabajó para garantizar los derechos fundamentales de los presos políticos. Posteriormente, formó parte del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y desarrolló labores vinculadas con la Corte Penal Internacional.
La abogada también ha denunciado el deterioro de las instituciones encargadas de garantizar el cumplimiento de las normas internacionales. Durante su intervención, advirtió que el derecho internacional y los derechos humanos enfrentan crecientes ataques políticos, una situación que, a su juicio, resulta especialmente evidente en las críticas dirigidas contra la Corte Penal Internacional.
Asimismo, hizo un llamado a los dirigentes políticos para que asuman su responsabilidad en la protección de los derechos humanos y eviten recurrir a la guerra.
Uno de los episodios más controvertidos de su trayectoria ha sido su participación al frente de la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel, creada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Bajo su presidencia, el organismo investigó presuntas violaciones de los derechos humanos en la región y concluyó que Israel era responsable de cometer genocidio en la Franja de Gaza, con la intención específica de destruir a la población palestina del enclave.
La comisión también señaló que el presidente, el primer ministro y el entonces ministro de Defensa de Israel habían incitado a la comisión de genocidio. Estas conclusiones fueron rechazadas categóricamente por el Gobierno israelí, que calificó las acusaciones de falsas y distorsionadas. Además, Israel se ha negado a cooperar con el organismo desde su creación, en 2021.
Al referirse a la situación en Gaza después de conocer el reconocimiento, Pillay reiteró su postura y afirmó que lo que ocurre en el territorio palestino constituye un genocidio, declaración que recibió aplausos durante su intervención en Alemania.
La jurista también ha respondido a las acusaciones de antisemitismo y a las críticas que sostienen que ha minimizado los ataques de Hamás contra Israel. Durante su gestión, la comisión publicó informes en los que responsabilizó a Hamás de crímenes de guerra y de violaciones del derecho internacional humanitario durante el ataque del 7 de octubre de 2023.
El reconocimiento a Navi Pillay destaca una trayectoria dedicada a la defensa de las víctimas de abusos y al fortalecimiento de la justicia internacional, en un momento en que el respeto a los derechos humanos y la aplicación del derecho internacional continúan siendo motivo de intensos debates.













