Japón encendió las alertas sanitarias tras registrar un repunte acelerado de contagios de influenza A (cepa H3N2). De acuerdo con el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, entre el 3 y el 9 de noviembre se notificaron 84 mil 183 casos, cifra que confirma la declaración de epidemia nacional.
El promedio nacional alcanzó 21.82 casos por punto de monitoreo, muy por encima del 1.06 reportado en la misma semana de 2023, lo que refleja la magnitud del brote. Sin embargo, el aumento no es homogéneo: se concentra especialmente en el noreste del país y en la región de Kanto, una de las zonas más pobladas.
Prefecturas en alerta por repunte de contagios
Cinco regiones superaron el umbral oficial de alerta —establecido en 30 casos por centro de monitoreo— lo que obliga a activar protocolos de vigilancia reforzada:
- Miyagi: 47.11 casos
- Saitama: 45.78
- Kanagawa: 36.57
- Fukushima: 34.6
- Iwate: 30.24
Las autoridades han comenzado a emitir recomendaciones adicionales para reducir contagios, mientras algunas escuelas han reportado cierres temporales para contener brotes internos.
Preocupación por las próximas semanas
Epidemiólogos advierten que la situación podría agravarse conforme avance la temporada invernal, por lo que llaman a reforzar medidas preventivas como el uso de cubrebocas en espacios cerrados, ventilación adecuada y vacunación oportuna.













