Las celebraciones de las fiestas patrias pueden dejar más que recuerdos: una persona promedio podría aumentar hasta 5 kilos, debido al consumo excesivo de alimentos ricos en grasas y calorías, advierten especialistas.
Además del sobrepeso y la obesidad, comer en exceso en estas fechas eleva los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa en la sangre, provocando malestares como indigestión, pesadez o náuseas. Los principales detonantes son los platillos grasosos, bebidas carbonatadas, alcohol, aguas frescas azucaradas y la rapidez con que se ingieren.
Un estudio de la agencia de investigación de mercados Kantar, citado por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), reveló que los platillos favoritos durante septiembre son:
Pozole: 82%
Tamales: 47%
Pambazos: 36%
Antojitos callejeros (elotes, churros, chicharrones): 29%
Chiles en nogada: 26%
En cuanto al consumo de alcohol, la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos (AA) reporta un aumento de entre 30 y 40%, siendo la Ciudad de México una de las entidades donde más se incrementa la ingesta.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), en 2025 el gasto por familia para celebrar en casa alcanzará los 6,000 pesos, un alza considerable frente al año anterior.
Las cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2020-2023 (Ensanut) muestran que en el país 7 de cada 10 adultos tienen sobrepeso u obesidad: 37.1% con obesidad y 37.4% con sobrepeso.
Médicos y nutriólogos recomiendan:
Controlar las porciones.
Evitar grasas, capeados, empanizados y frituras.
Mantenerse hidratado y optar por aguas frescas sin azúcar.
Moderar el consumo de alcohol y refrescos.
Comer despacio.
Realizar actividad física para equilibrar los excesos.
De esta manera, es posible disfrutar de las tradiciones patrias sin poner en riesgo la salud ni la economía familiar.











