El Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) anunció el descubrimiento de una nueva especie de luciérnaga en el Bosque de Chapultepec, la cual fue bautizada como “María Sabina”, en honor a la reconocida curandera mazateca originaria de Oaxaca.
La especie, cuyo nombre científico es Photinus maríasabinai, fue identificada por el biólogo mexicano Daniel Edwin Domínguez tras un trabajo de investigación realizado durante la jornada de observación científica BioBlitz 2024, llevada a cabo en septiembre del año pasado. En esta exploración participaron más de 200 estudiantes y 30 especialistas multidisciplinarios.
Un homenaje a la sabiduría ancestral
El nombre fue elegido mediante una votación virtual organizada por la UNAM, las autoridades ambientales del Gobierno de la Ciudad de México y el Comité Científico y Cultural para la Identidad Taxonómica de la Luciérnaga de Chapultepec.
La consulta se realizó del 26 de septiembre al 5 de octubre, y el nombre “María Sabina” resultó ganador frente a otras propuestas, entre ellas el de Irene Elena Motts Beal, pionera en la enseñanza de la botánica y la zoología en México.
El anuncio coincidió con la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Rurales, celebrado cada 15 de octubre, con el propósito de reconocer la contribución de las mujeres en la conservación de la vida, la tierra y los saberes tradicionales.
“Nombrar a esta luciérnaga ‘María Sabina’ es rendir tributo a la medicina tradicional y al conocimiento ancestral del pueblo mazateco”, destacaron representantes del Instituto de Biología.
Oaxaca agradece el homenaje
El Gobierno de Oaxaca, a través del secretario de Cultura y las Artes, Flavio Sosa, expresó su agradecimiento por este reconocimiento simbólico, resaltando la importancia de María Sabina como emblema de sabiduría y espiritualidad indígena.
“La figura de María Sabina representa el vínculo profundo entre la naturaleza, la sanación y la cultura oaxaqueña. Que una nueva especie lleve su nombre es motivo de orgullo para nuestro estado”, afirmó Sosa.
Con este hallazgo, la UNAM reafirma su compromiso con la investigación científica y la preservación de la biodiversidad, al tiempo que honra la herencia cultural de las mujeres rurales mexicanas.












