El director general del Tren Maya, Óscar David Lozano Águila, desmintió que el incidente registrado en la estación Izamal fuera un descarrilamiento, y precisó que se trató de una “anomalía en la vía”, sin consecuencias graves para los pasajeros ni daños al convoy.
De acuerdo con el reporte oficial, el tren 304 realizaba maniobras cuando se presentó una falla en la aguja de cambio de vía, lo que ocasionó un desacople inesperado.
“El dispositivo no se separó como debía. Es una situación que debe analizarse porque no tendría que ocurrir en un sistema ferroviario”, explicó Lozano.
Ante el movimiento brusco, la conductora activó el freno de emergencia y detuvo la unidad. De inmediato, los 261 pasajeros fueron evacuados: 67 continuaron el viaje en otro tren y el resto fue trasladado en autobuses gratuitos hacia Mérida y Cancún.
Retraso mínimo y sin riesgo
El incidente provocó únicamente un retraso de 45 minutos, sin afectar la operación general del servicio.
Lozano destacó que la seguridad nunca estuvo en riesgo y que se activaron los protocolos de Protección Civil, además de solicitar la intervención de peritos de la FGR para revisar el sistema y aplicar medidas correctivas.
El funcionario subrayó que el hecho fue un percance menor y aislado, contrario a lo que mostraron algunas imágenes difundidas en redes sociales que hicieron creer en un descarrilamiento.
“El evento no comprometió la integridad de los pasajeros ni representa un fallo estructural en el Tren Maya”, concluyó.










