Ante el incremento en los precios internacionales del crudo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reactivó los subsidios semanales a las gasolinas y al diésel, con el objetivo de contener el impacto en el bolsillo de los consumidores.
De acuerdo con el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), del 21 al 27 de marzo el gobierno federal aplicará estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en los principales combustibles para vehículos.
Por segunda semana consecutiva, el diésel contará con el mayor apoyo, con un subsidio de 61.80%, equivalente a 4.55 pesos por litro, lo que implica que los consumidores pagarán únicamente una pequeña parte del impuesto.
Este mayor estímulo se explica porque el diésel es clave en el transporte de mercancías, por lo que su encarecimiento impacta directamente en los costos logísticos y, eventualmente, en los precios de productos.
En el caso de la gasolina regular, aunque su precio se mantiene por debajo de los 24 pesos por litro gracias al pacto voluntario para estabilizar su costo, también fue incluida en el esquema de subsidios. Para esta semana, Hacienda absorberá el 24.08% del IEPS, permitiendo que los usuarios paguen alrededor de 5.08 pesos de impuesto por litro.
Por su parte, la gasolina Premium o roja tendrá un estímulo menor, de 7.47%, por lo que los consumidores cubrirán cerca de 5.23 pesos del IEPS por cada litro.
La implementación de estos apoyos ocurre en un contexto de alza en los precios internacionales de los combustibles, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, lo que ha presionado el costo del petróleo a nivel global.
En el mercado nacional, la gasolina regular se mantiene en promedio por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que la Premium alcanza alrededor de 27 pesos a nivel nacional, con entidades como Nuevo León donde puede llegar a 27.50 pesos.
En tanto, el diésel cuesta 28.48 pesos por litro en el país, con variaciones regionales como en Jalisco, donde se ubica ligeramente por debajo.
Los subsidios al IEPS son una herramienta que el gobierno federal suele activar cuando el precio del barril de petróleo se aproxima a los 100 dólares, con la finalidad de amortiguar los efectos en la economía de los hogares mexicanos.










