El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, informó que en México se calcula que alrededor de 430 mil personas viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), aunque cerca de tres de cada diez aún desconocen que son portadoras, lo que representa uno de los principales desafíos para el sistema de salud.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el funcionario precisó que aproximadamente el 70 por ciento de quienes viven con el virus ya cuentan con un diagnóstico, mientras que unas 128 mil personas permanecen sin identificar. Ante este panorama, señaló que el objetivo del Gobierno de México es eliminar al VIH como un problema de salud pública antes de 2030, mediante el fortalecimiento de las estrategias de prevención, detección oportuna y acceso al tratamiento.
Kershenobich destacó que las pruebas para detectar el VIH se ofrecen de manera gratuita en todas las unidades de atención primaria del país, además de realizarse en campañas especiales, ferias de salud, centros educativos y espacios laborales. Asimismo, recomendó que toda persona que haya iniciado su vida sexual se realice la prueba al menos una vez y, de acuerdo con sus factores de riesgo, con la periodicidad que indiquen los especialistas.
En cuanto a la atención médica, aseguró que los tratamientos antirretrovirales están disponibles sin costo en las instituciones públicas de salud, incluyendo el IMSS, ISSSTE, los servicios estatales y las unidades médicas de las Fuerzas Armadas. Explicó que los pacientes reciben medicamentos suficientes para un periodo mínimo de tres meses, con el fin de garantizar la continuidad del tratamiento y disminuir la necesidad de acudir constantemente a consulta.
El titular de Salud señaló que actualmente el 95 por ciento de las personas diagnosticadas recibe tratamiento, y de ese grupo, otro 95 por ciento ha logrado mantener una carga viral indetectable. Resaltó que esta condición no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también evita la transmisión del virus a otras personas.
Además, recordó que México dispone de medidas preventivas como la profilaxis preexposición (PrEP), dirigida a personas con mayor riesgo de adquirir el VIH y disponible en los Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits). También mencionó la profilaxis posexposición (PEP), un tratamiento de emergencia que puede iniciarse dentro de las primeras 72 horas posteriores a una posible exposición al virus.
Finalmente, David Kershenobich reiteró que el acceso a los servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento del VIH está garantizado en el sistema público de salud y afirmó que la meta es cumplir para 2030 con los objetivos internacionales de lograr que el 95 por ciento de las personas con VIH conozca su diagnóstico, reciba tratamiento y alcance la supresión de la carga viral.







