El presupuesto público destinado a la atención del cáncer en México registra recortes en distintos componentes del sistema de salud, pese a que la incidencia y la mortalidad por tumores malignos continúan en aumento, de acuerdo con un reporte del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). El documento Recursos para la atención del cáncer: […]
El presupuesto público destinado a la atención del cáncer en México registra recortes en distintos componentes del sistema de salud, pese a que la incidencia y la mortalidad por tumores malignos continúan en aumento, de acuerdo con un reporte del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
El documento Recursos para la atención del cáncer: variaciones, rezagos y retos para la cobertura, publicado el 3 de febrero de 2025, advierte que desde 2023, con efectos más visibles en 2024, el gasto público en salud oncológica presenta retrocesos que podrían impactar tanto la cobertura como la calidad de los servicios.
En el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el presupuesto destinado a la atención del cáncer disminuyó 3.4 por ciento entre 2023 y 2024, al pasar de 5 mil 990 millones de pesos a 5 mil 785 millones. En el mismo periodo, el número de pacientes atendidos por esta enfermedad también registró una baja, señala el informe.
El análisis identifica recortes más severos en programas específicos. El presupuesto para la atención del cáncer en la mujer se redujo 52.7 por ciento entre 2017 y 2023, al pasar de 1 mil 329.3 millones de pesos a 629.1 millones. Dentro de este rubro, el gasto destinado al cáncer de mama cayó 75.4 por ciento, mientras que el correspondiente al cáncer cervicouterino disminuyó 71.7 por ciento.
En el ámbito hospitalario, el suministro de medicamentos oncológicos también presentó una reducción significativa. De acuerdo con el reporte, este componente registró una caída de 19.9 por ciento en el periodo analizado, lo que se suma a las restricciones presupuestarias en distintos niveles de atención.
La población sin seguridad social enfrenta uno de los mayores desafíos financieros. El Fondo de Salud para el Bienestar (Fonsabi) reportó una reducción de 67.2 por ciento entre 2019 y 2024, al pasar de 106 mil millones de pesos a 34 mil 731 millones. El CIEP advierte que la transición al modelo IMSS-Bienestar, junto con la falta de reportes detallados, ha reducido la transparencia del gasto en salud.
El organismo subraya que estos recortes contrastan con el aumento sostenido de la carga del cáncer en el país. Tan solo en 2024 se registraron 104 mil 630 muertes por tumores malignos, lo que representó 12.8 por ciento del total de defunciones en México. Además, se estima que para 2050 los nuevos casos de cáncer podrían incrementarse cerca de 90 por ciento respecto a los niveles observados en 2022.
A este panorama se suma la disminución de información pública sobre el gasto oncológico. El informe señala que, desde 2024, dejaron de difundirse datos desagregados, como el costo promedio por paciente o el gasto por tipo de cáncer, lo que dificulta evaluar el impacto real de los recortes y el diseño de políticas públicas en materia de salud.
Finalmente, el documento advierte que las limitaciones presupuestarias también afectan la infraestructura oncológica y la disponibilidad de personal especializado, ya que México enfrenta un déficit de oncólogos y de equipamiento médico en varias entidades. Esta situación, combinada con la baja inversión pública, incrementa los gastos de bolsillo de las familias que buscan acceder a tratamientos contra el cáncer.
Información de NotiPress
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