El Paso, Texas. — Patrick Crusius, responsable del tiroteo racista en una tienda Walmart en El Paso, Texas, ocurrido el 3 de agosto de 2019, fue sentenciado este lunes a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. El ataque dejó 23 personas muertas, 9 de ellas mexicanas, y 22 heridas.
Crusius, un nacionalista blanco declarado, se declaró culpable de asesinato capital y 22 cargos de agresión agravada con arma mortal. Durante su comparecencia ante el tribunal, al ser cuestionado sobre si aceptaba su sentencia, respondió: “Sí, su señoría”.
Ataque motivado por odio racial y teorías conspirativas
De acuerdo con la investigación, Crusius viajó más de 600 millas desde Dallas hasta El Paso con la intención de atacar a personas de origen hispano. En entrevista con el New York Times, su abogado, Joe Spencer, explicó que el atacante fue influenciado por discursos de odio, teorías conspirativas racistas y declaraciones de Donald Trump, quien en aquel momento se refirió a los inmigrantes como “invasores”.
Crusius eligió El Paso por ser una ciudad con alta población hispano-latina, confirmando el carácter xenófobo del ataque que conmocionó a Estados Unidos y al mundo.
México condena el ataque y reitera apoyo a las víctimas
Tras conocerse la sentencia, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México expresó su rechazo a los discursos de odio y la xenofobia que motivaron el ataque, y manifestó su solidaridad con las víctimas y sus familias.
“México reitera su compromiso de proteger y defender los derechos de sus connacionales en todo el mundo, incluyendo en Estados Unidos mediante la asistencia que ofrece su red consular”, señaló la cancillería en un comunicado oficial.
El caso de Crusius se ha convertido en un símbolo de los riesgos del extremismo racial y de la necesidad de enfrentar con firmeza la violencia alimentada por la intolerancia y la discriminación.












