Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón” e identificado como uno de los líderes de la facción “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, fue trasladado a una “ubicación secreta” por el gobierno de Estados Unidos, luego de declararse culpable de cuatro delitos relacionados con narcotráfico.
El movimiento se realizó el pasado lunes 14 de julio, apenas cinco días después de que Guzmán llegara a un acuerdo con la Fiscalía de Illinois para colaborar como testigo e informante del gobierno estadounidense.
De acuerdo con el registro oficial de la Oficina Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés), Ovidio Guzmán ya no figura como recluso bajo custodia federal desde esa fecha. Su paradero actual se mantiene en estricta reserva.
Fuentes cercanas al proceso aseguran que la decisión responde a medidas de protección extrema, ya que el testimonio de Guzmán podría estar poniendo en riesgo su vida. Aunque no se ha confirmado si fue reubicado bajo una nueva identidad o permanece bajo custodia especial, todo apunta a que la información que está entregando es altamente sensible para las autoridades.
Reportes periodísticos indican que este tipo de tratamiento —un traslado sin rastro a un sitio clasificado— no es frecuente dentro del sistema judicial estadounidense, lo que refleja la magnitud del caso y el valor estratégico de Guzmán como colaborador.
La Fiscalía de Estados Unidos no ha emitido información oficial adicional, y se espera que en las próximas semanas se defina el alcance del acuerdo de colaboración con “El Ratón” y su posible condena.












