Dolly Parton, una de las figuras más emblemáticas de la música country y de la cultura popular estadounidense, murió este martes 25 de agosto a los 80 años, tras una carrera de más de seis décadas. Su familia confirmó el fallecimiento, ocurrido en Nashville, Tennessee.
La cantante, compositora, actriz y filántropa dejó un legado que trascendió generaciones y fronteras. A lo largo de su trayectoria escribió alrededor de 3 mil canciones, entre ellas clásicos como Jolene, I Will Always Love You y 9 to 5. Vendió más de 100 millones de discos en todo el mundo y obtuvo 11 premios Grammy.
Nacida en una familia humilde de una zona rural de Tennessee, Parton comenzó a mostrar desde niña una extraordinaria facilidad para la música. Tenía alrededor de seis años cuando compuso Little Tiny Tasseltop, una canción dedicada a una muñeca hecha con una mazorca de maíz y cabello de seda de maíz.
Su madre conservó aquella primera composición en una caja de zapatos, como recuerdo de los primeros pasos de quien con el tiempo se convertiría en una de las compositoras más reconocidas de la música estadounidense.
Desde entonces, Parton no dejó de escribir y hacer música. Su talento como compositora y su particular personalidad la llevaron a convertirse en una estrella internacional, con una carrera que también se extendió al cine y la televisión.
Participó en películas como 9 to 5 y Steel Magnolias (Magnolias de acero), mientras que su éxito empresarial la llevó a fundar Dollywood, uno de los parques temáticos más importantes de Estados Unidos.
Pero su legado no se limitó al entretenimiento. Parton fue reconocida también por su labor filantrópica y por apoyar iniciativas relacionadas con la alfabetización, la educación, la atención a comunidades afectadas por desastres y la investigación médica.
A través de su fundación Imagination Library impulsó durante décadas la distribución gratuita de libros para niñas y niños, mientras que su apoyo económico a la investigación de vacunas contra la COVID-19 contribuyó al desarrollo de la vacuna de Moderna.
En los últimos años, la artista había enfrentado diversos problemas de salud. Apenas cuatro días antes de su muerte, había hablado públicamente sobre las dificultades que atravesaba y reconoció que había descuidado su propio bienestar mientras cuidaba a su esposo, Carl Dean, quien murió en marzo de 2025.
Su equipo informó posteriormente que Parton enfrentó una breve batalla contra el cáncer antes de morir en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center, rodeada de sus seres queridos.
La noticia de su muerte provocó una inmediata ola de homenajes de artistas, políticos y seguidores alrededor del mundo. Su familia destacó que Parton dedicó su vida a llevar alegría, esperanza y generosidad a millones de personas.
Con su muerte desaparece una de las voces más reconocibles de la música country, pero permanece una obra que marcó a generaciones de artistas y millones de seguidores.
Dolly Parton pasó de una infancia en la pobreza rural de Tennessee a convertirse en una estrella mundial, empresaria, actriz, compositora y filántropa. Su música y su legado permanecerán como parte fundamental de la historia de la cultura estadounidense.












