La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que México no permitirá injerencias extranjeras en asuntos nacionales y advirtió que, si Estados Unidos no presenta pruebas contundentes contra funcionarios mexicanos señalados por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, las acusaciones tendrían un trasfondo político.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria respondió a los señalamientos del Departamento de Justicia estadounidense contra una decena de políticos mexicanos, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, subrayando que su gobierno no encubrirá a nadie, pero tampoco aceptará acusaciones sin sustento legal.
“Si hay pruebas reales, no se protegerá a ninguna persona; pero si no existen elementos claros, entonces es evidente que se trata de una motivación política”, sostuvo.
Sheinbaum dejó en claro que cualquier investigación o eventual proceso de detención y extradición deberá llevarse a cabo conforme a las leyes mexicanas y bajo la jurisdicción de la Fiscalía General de la República (FGR), institución que determinará si existen bases legales suficientes para actuar.
“Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en decisiones que corresponden exclusivamente al pueblo de México”, enfatizó al leer un posicionamiento oficial.
La presidenta cuestionó además la solidez de la información difundida por autoridades estadounidenses, al señalar que uno de los elementos públicos presentados fue supuestos registros de sobornos escritos a mano, cuya validez deberá ser evaluada por la FGR.
También calificó como un hecho sin precedentes que el Departamento de Justicia de Estados Unidos busque una orden de extradición contra funcionarios mexicanos en funciones, como gobernadores, alcaldes o legisladores, lo que, afirmó, obliga a una revisión cuidadosa del contexto y de las motivaciones detrás de estas acciones.
Claudia Sheinbaum reiteró que su administración mantiene como principios la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía nacional, por lo que cualquier señalamiento deberá sostenerse con pruebas “contundentes e irrefutables”, de lo contrario, advirtió, México rechazará cualquier intento de presión política externa.











