Las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos no enfrentarán nuevos aranceles, pese a que el gobierno estadounidense modificará el fundamento legal de su política comercial al sustituir la Sección 122 por la Sección 301. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que este cambio no representa un aumento en los gravámenes ni altera las condiciones comerciales de México dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El funcionario explicó que la modificación corresponde únicamente al marco jurídico bajo el cual Estados Unidos aplicará los aranceles a productos que no están protegidos por el tratado comercial, por lo que el esquema para México permanece sin cambios.
“El 10 por ciento que se prevé para México bajo la Sección 301 es el mismo 10 por ciento que teníamos hasta hoy bajo la Sección 122. Uno sustituye al otro, por lo que el trato arancelario se mantiene”, señaló la Secretaría de Economía.
Ebrard destacó que alrededor del 85 por ciento de las exportaciones mexicanas continuará ingresando al mercado estadounidense con arancel cero al cumplir con las reglas de origen establecidas en el T-MEC. En tanto, el porcentaje restante seguirá sujeto al gravamen del 10 por ciento, sin incrementos adicionales.
El secretario precisó que el nuevo esquema comercial de Estados Unidos contempla la aplicación de medidas a cerca de 60 economías por temas relacionados con trabajo forzoso; sin embargo, México conserva el mismo tratamiento preferencial derivado del acuerdo comercial de América del Norte.
Asimismo, afirmó que el Gobierno de México conocía previamente el contenido de la resolución tras las conversaciones sostenidas con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), encabezada por Jamieson Greer.
“No afecta o cambia la posición que teníamos hasta ahora. Es la misma que tendremos en los días subsecuentes”, subrayó el titular de Economía.
Tercera ronda de negociaciones del T-MEC concluye con avances
El anuncio se realizó al término de la tercera ronda de negociaciones entre México y Estados Unidos para la revisión del T-MEC, celebrada del 21 al 23 de julio en la Ciudad de México.
Durante las reuniones, ambos gobiernos reportaron avances en temas estratégicos como acero, aluminio y sus derivados, fortalecimiento de las cadenas regionales de suministro, sustitución de importaciones provenientes de Asia, industria automotriz, seguridad económica, agricultura, asuntos laborales y servicios de pagos electrónicos.
Ebrard destacó que el nuevo esquema comercial mantiene la ventaja competitiva de México frente a otras economías que estarán sujetas a aranceles de hasta 12.5 por ciento, lo que permitirá preservar la competitividad de las exportaciones mexicanas en el mercado estadounidense.









