Liga MX cierra julio 2026 con sorpresas y mucho ruido

La jornada futbolística en México tuvo un cierre de mes bastante cargado entre el viernes 24 y el viernes 31 de julio de 2026. Y sí, cuando parecía que apenas estábamos bajando la cortina del Mundial, el balón local volvió a acelerarse sin pedir permiso. La Jornada 2 del Apertura 2026 dejó líderes inesperados, tropiezos incómodos para planteles pesados y un regreso con morbo incluido: Atlante ya sumó en su vuelta a Primera. Para rematar, el viernes 31 arrancó la Jornada 3 con una goleada de Pumas, un empate más para Chivas y un freno para Xolos, mientras alrededor del torneo también se movieron la Sub-20, el All-Star ante MLS, el arranque de la nueva Liga Femenil BBVA y la cuenta regresiva rumbo a la Leagues Cup. En pocas palabras: la jornada futbolística en México cerró julio con ritmo, presión y varias historias que ya piden seguimiento serio.

Una Jornada 2 que movió la mesa

Si se revisa lo que dejó la Jornada 2 completa, la fotografía es clarísima: el campeonato se apretó muy rápido y nadie quiso regalar nada. Cruz Azul abrió el camino desde el martes 21 de julio con un 2-1 sobre Puebla, mientras Pumas pegó fuerte con un 2-1 sobre Toluca en el Nemesio Diez. Después, ya en el bloque central de la semana, Xolos venció 1-0 a León, Atlante empató 1-1 con América, Chivas sacó un 1-0 agónico ante Bravos con gol al 95, Tigres y Atlético de San Luis firmaron un 2-2 muy bravo, Atlas silenció a Santos con un 1-0, Necaxa sorprendió 2-1 a Rayados y Querétaro volteó a Pachuca 2-1 en Hidalgo. No fue una fecha de favoritos cómodos; fue una fecha de avisos. El mensaje fue simple: en este arranque, cualquiera que se duerma un rato amanece con crisis.

Lo más llamativo de esa segunda fecha no fue sólo la cantidad de resultados apretados, sino el efecto inmediato en la tabla. Tras dos jornadas, Xolos apareció como líder gracias a su mejor diferencia de goles, acompañado por Cruz Azul, Atlas y Necaxa, todos con seis puntos. América seguía invicto, pero ya instalado en una zona de medias tintas que no termina de convencer a nadie. Detrás quedaban Pachuca, Toluca y Monterrey con tres unidades, mientras varios equipos empezaban a cargar la mochila de no haber ganado todavía. Para un torneo que recién estaba calentando motores, la tabla ya tenía aroma a primer corte de caja: Tijuana recompensado por eficacia, Cruz Azul sosteniendo el impulso del título reciente, Atlas con paso silencioso y Necaxa colándose donde no muchos lo tenían en la quiniela. Sí, es temprano, pero también es cierto que en la Liga MX los arranques luego terminan cobrando factura en octubre.

Hay además una lectura emocional que no conviene perder de vista. El 1-1 entre Atlante y América no fue cualquier empate: significó el primer punto azulgrana en su regreso al máximo circuito y, de paso, un pequeño golpe a la narrativa de que los grandes iban a dominar por puro nombre. América dejó sensación de control incompleto; Atlante, en cambio, dejó esa vibra de equipo incómodo que no se va a dejar pasar por encima tan fácil. Del otro lado, la derrota de Monterrey ante Necaxa y la caída de Pachuca frente a Querétaro sí entran en la categoría de resultados que empiezan a raspar. No porque definan el torneo, sino porque revelan dos cosas muy rápido: que los planteles caros no intimidan por decreto y que varios equipos chicos llegaron con hambre de arruinar pronósticos. Julio cerró con esa clase de caos ordenado que tanto le gusta al futbol mexicano.

Héroes inesperados, focos rojos y una J3 que arrancó fuerte

En nombres propios, la semana dejó varios focos. Gilberto Mora volvió a poner su firma en el buen arranque de Xolos con el tanto de la victoria sobre León. Roberto Alvarado rescató a Chivas con un gol al 95 ante Juárez, aunque más que paz total, el Rebaño se llevó un respiro prestado. David Rodríguez evitó la caída de Tigres con su gol al 88 frente a San Luis, y Alí Ávila terminó como el villano favorito en Pachuca con un doblete para darle a Querétaro una de las campanadas de la fecha. Atlas, sin tanto ruido de escaparate, encontró en Edgar Zaldívar la llave para tumbar a Santos. Lo polémico, si se quiere, es que varios de los nombres que cargaron la semana no fueron precisamente las súper figuras que concentran reflectores, sino futbolistas que aprovecharon el arranque confuso del torneo para cambiar el guion. Y cuando eso pasa tan pronto, es porque varios proyectos grandes todavía siguen en modo acomodo.

El cierre del viernes 31 de julio metió todavía más pimienta. Pumas fue el que lanzó el mensaje más serio con una goleada 5-1 sobre Bravos en Ciudad Juárez, impulsada por un triplete de Juninho y goles de Robert Morales y Guillermo Martínez. Ese resultado puso a los universitarios en la conversación inmediata y, sobre todo, les dio una estampa de equipo más suelto que la mostrada al arranque del torneo. En contraste, Chivas volvió a batallar y apenas empató 1-1 en Puebla, otra noche donde el equipo dejó más dudas que certezas pese al punto rescatado. El otro juego del viernes, Atlético de San Luis contra Xolos, acabó 0-0 y frenó el impulso fronterizo justo cuando parecía que podían despegarse con autoridad. Así, la Jornada 3 abrió con una mezcla muy mexicana: un equipo encendido, otro sobreviviendo a base de voluntad y un líder obligado a demostrar que lo suyo no es puro arranque bonito.

Fuera de la liga, la semana también dejó un golpe al orgullo. El equipo de estrellas de la Liga MX cayó ante la MLS en el All-Star Game disputado en Charlotte. La derrota fue por 4-3, en un partido donde la escuadra mexicana se fue abajo, reaccionó por momentos y terminó quedándose corta pese a los tantos de Luis Gabriel Rey, Salomón Rondón y José Paradela. El resultado importa más por lo simbólico que por lo competitivo: en pleno verano posterior al Mundial y con la rivalidad regional más viva que nunca, la MLS volvió a presumir crecimiento frente al escaparate norteamericano. No es una tragedia deportiva ni cambia por sí sola la discusión sobre la calidad de ambas ligas, pero sí alimenta una conversación incómoda para la Liga MX: cada vez que se expone en vitrina internacional, ya no alcanza con el prestigio histórico; hay que sostenerlo en la cancha y con planteles completos.

Femenil, Sub-20 y Leagues Cup: julio se fue sin bajar revoluciones

Como si la Primera División varonil no tuviera suficiente ruido, el futbol mexicano abrió otra conversación importante con el inicio de la renovada Liga Femenil BBVA. El Apertura 2026 comenzó el 31 de julio y llegó con cambios de fondo: nuevo nombre comercial, fase regular reducida de 17 a 14 partidos y un formato de dos grupos para repartir la carga física y acomodarse mejor al calendario internacional. El duelo inaugural fue Cruz Azul contra Atlas en la Unidad Deportiva Centenario, y más allá del resultado puntual, el verdadero dato de la semana fue institucional: el futbol femenil mexicano decidió reformarse en plena marcha para sostener crecimiento y bajar el desgaste de las jugadoras. No deja de ser una apuesta delicada, porque tocar el formato siempre divide opiniones, pero al menos el mensaje es claro: la liga ya no quiere sobrevivir por inercia, quiere ordenar mejor su calendario y defender el producto en un semestre que viene apretadísimo.

En paralelo, Puebla siguió siendo sede de una historia que también cuenta para entender el momento del balompié nacional. La Selección Mexicana Sub-20 arrancó el Campeonato Sub-20 de Concacaf con una victoria 3-0 sobre Antigua y Barbuda y después venció 2-0 a Costa Rica en un duelo clave del grupo. Ese segundo triunfo dejó al Tri juvenil como líder de su sector y con el pase a cuartos ya amarrado antes de terminar la semana. Más allá del trámite del torneo, el dato importante es otro: el futbol mexicano pasó de la resaca mundialista a un calendario local e internacional encimado, y aun así mantuvo atención sobre una generación que busca boleto rumbo a las grandes citas juveniles y olímpicas. Entre Hugo Camberos, la respuesta del equipo ante Costa Rica y el hecho de jugar en casa, la Sub-20 ayudó a que el cierre de julio no fuera sólo de clubes, sino también de proyecto de selecciones.

Y por si faltaba algo para confirmar que agosto no traerá descanso, la Leagues Cup ya quedó encima. El torneo arrancará el 4 de agosto y, por primera vez, tendrá partidos de fase inicial en territorio mexicano. Toluca recibirá a Seattle Sounders el 5 de agosto en el Nemesio Díez, mientras Tigres y América también contarán con localía en México como parte de los beneficios competitivos asignados a ciertos clubes de Liga MX. Eso vuelve más interesante todo lo ocurrido en la última semana de julio: varios equipos todavía están tratando de tomar forma en la liga local, pero casi sin pausa deberán medir fuerzas con MLS en una competencia que se ha vuelto termómetro, negocio y campo de batalla de prestigio al mismo tiempo. Así que el balance final es bastante directo: julio 2026 se fue con Xolos arriba, Pumas levantando la mano, Chivas todavía a deber, América sin despegar del todo, la Sub-20 cumpliendo, la femenil estrenando etapa y la Leagues Cup tocando la puerta. Nada mal para una semana que, en teoría, sólo venía a cerrar el mes.

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