El Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó al estado de Guerrero en el nivel 4 de alerta de viaje, advirtiendo a sus ciudadanos sobre riesgos de violencia, secuestro y presencia de grupos del crimen organizado en destinos como Acapulco.
La medida ha generado inquietud entre prestadores de servicios turísticos y empresarios del sector hotelero y restaurantero, quienes temen que la percepción de inseguridad afecte la llegada de visitantes internacionales y frene la recuperación económica del puerto.
De acuerdo con la alcaldesa Abelina López Rodríguez, el 77% de la economía de Acapulco depende directamente del turismo. Aunque por ahora la ocupación hotelera no muestra una baja significativa, se prevé que en las próximas semanas las reservaciones puedan disminuir a causa de la alerta.
El restaurantero Jesús Zamora Cervantes señaló que, si bien existen zonas con altos índices de inseguridad, los principales centros turísticos y de playa no han registrado agresiones contra visitantes nacionales o extranjeros en temporadas vacacionales recientes. Por ello, pidió no generalizar la situación a todo el estado y solicitó a las autoridades locales y estatales trabajar en campañas que brinden información verificada sobre la seguridad en los destinos turísticos.
En la misma línea, Alejandro Martínez Sidney, presidente de la CANACO-SERVYTUR de Acapulco, recalcó que el principal reto es garantizar vigilancia permanente en las carreteras y en los principales atractivos turísticos de Guerrero.
Según datos de la Secretaría de Turismo estatal, este sábado Acapulco reportó una ocupación hotelera general del 76.1%, con 68.8% en la Zona Diamante, 86.9% en la Zona Dorada y 53% en la Zona Tradicional.










