La realidad de inseguridad que enfrenta La Magdalena Contreras contradice de manera directa el discurso presentado por el alcalde Fernando Mercado Guaida durante su comparecencia del pasado viernes ante diputadas y diputados del Congreso de la Ciudad de México, donde presumió una supuesta reducción del 34 por ciento en la incidencia delictiva, mientras las cifras oficiales muestran un incremento alarmante en delitos de alto impacto.
El caso más reciente ocurrió el pasado 20 de mayo de 2026, cuando se registró un feminicidio en las inmediaciones de las colonias Potrerillo y Pueblo Nuevo Alto, hecho que provocó indignación y temor entre vecinos de la zona, quienes denuncian que la violencia y la delincuencia han aumentado durante la actual administración.
De acuerdo con datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en los primeros 19 meses del actual gobierno se registraron 31 homicidios dolosos, mientras que en el mismo periodo de la administración anterior se contabilizaron 16 casos, lo que representa un incremento de 93.7 por ciento.
Además, tan solo entre enero y abril de 2026 se registraron cinco homicidios dolosos, dos feminicidios y una tentativa de feminicidio, colocando a La Magdalena Contreras como la segunda alcaldía con más feminicidios en toda la Ciudad de México.
Otro de los indicadores que contradicen el discurso del alcalde es el incremento del delito de extorsión, que aumentó 800 por ciento respecto a la administración anterior, reflejando el crecimiento de la violencia y la pérdida de control territorial en distintas zonas de la demarcación.
La percepción ciudadana también evidencia el deterioro en las condiciones de seguridad. Mientras al cierre de la administración pasada la percepción de inseguridad se ubicaba en 54 por ciento, durante el actual gobierno alcanzó un pico de 65 por ciento en diciembre pasado, confirmando que hoy las familias contrerenses se sienten más inseguras que antes.
Vecinos de Potrerillo, Pueblo Nuevo Alto y otras colonias señalaron que durante la comparecencia del alcalde no hubo respuestas claras sobre el aumento de homicidios, feminicidios y extorsiones, ni una estrategia concreta para contener la violencia que afecta diariamente a la alcaldía.
A esta crisis de inseguridad se suma el deterioro de servicios públicos y espacios comunitarios. Habitantes denunciaron que, a casi un año de las fuertes lluvias que afectaron diversas zonas de la demarcación, la alberca de Casa Popular continúa cerrada y sin una solución definitiva para las familias afectadas.
La Magdalena Contreras enfrenta actualmente un escenario marcado por la violencia, el miedo y la falta de resultados. Mientras el gobierno local insiste en mantener una narrativa optimista y cifras maquilladas, las y los vecinos continúan viviendo una alcaldía cada vez más insegura y abandonada.









