Ante los altos costos y limitaciones del sistema bancario tradicional, las pequeñas empresas en México están recurriendo a alternativas para realizar pagos internacionales. Esta tendencia busca mejorar la velocidad de las transferencias, optimizar los tipos de cambio y facilitar operaciones en distintas divisas. El comercio exterior representa una oportunidad clave para el crecimiento empresarial en […]
Ante los altos costos y limitaciones del sistema bancario tradicional, las pequeñas empresas en México están recurriendo a alternativas para realizar pagos internacionales. Esta tendencia busca mejorar la velocidad de las transferencias, optimizar los tipos de cambio y facilitar operaciones en distintas divisas.
El comercio exterior representa una oportunidad clave para el crecimiento empresarial en el país, especialmente para aquellas compañías interesadas en expandirse hacia nuevos mercados. No obstante, el acceso a servicios financieros globales sigue siendo desigual, favoreciendo principalmente a grandes corporaciones, mientras que las pequeñas y medianas empresas enfrentan mayores obstáculos.
En este contexto, el sector fintech ha comenzado a cubrir estas necesidades mediante plataformas de tesorería digital. Estas soluciones permiten a las empresas gestionar cobros, pagos y movimientos de capital de forma más eficiente, reduciendo intermediarios y simplificando los procesos asociados a transferencias internacionales.
Dimitri Zaninovich, CEO de EFEX, destacó que la prioridad básica de cualquier empresa es poder cobrar, pagar y administrar su dinero. Bajo esta premisa, las nuevas herramientas tecnológicas buscan optimizar la gestión de tesorería —o cash management— mediante la reducción de costos y tiempos operativos.
A diferencia del sistema tradicional basado en SWIFT, donde las transacciones suelen pasar por varios bancos corresponsales, los modelos actuales operan mediante redes directas entre instituciones financieras. Esto permite ejecutar pagos en cuestión de minutos en mercados como Estados Unidos, mientras que en otras regiones los tiempos dependen de los horarios bancarios locales.
Estas innovaciones tienen un impacto directo en la competitividad empresarial. Al disminuir los costos por tipo de cambio y acelerar la recepción de pagos, las empresas pueden mejorar su flujo de efectivo y fortalecer su operación en mercados internacionales.
Otro aspecto relevante es la brecha en el acceso a servicios financieros. Mientras las grandes empresas cuentan con soluciones personalizadas y presencia global, muchas PyMEs dependen de productos limitados ofrecidos por la banca local. Esta situación impulsa la búsqueda de opciones más accesibles y flexibles.
Según Zaninovich, las diferencias en facilidades entre grandes compañías y PyMEs han motivado el desarrollo de herramientas que buscan democratizar el acceso a servicios financieros internacionales.
Además de la eficiencia, la seguridad y el cumplimiento regulatorio son factores clave en estas plataformas. Muchas incorporan análisis de datos e inteligencia artificial para detectar riesgos y prevenir operaciones irregulares, alineándose con normativas nacionales e internacionales.
La adopción de estas soluciones digitales podría incrementar la participación de empresas mexicanas en el comercio exterior. El acceso a mercados internacionales, donde los precios pueden ser entre 20% y 30% más altos, representa una oportunidad significativa para aumentar ingresos y fomentar un crecimiento económico sostenido.
Información de NotiPress
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