El fenómeno de El Niño que se desarrolla en el océano Pacífico aumenta rápidamente su intensidad y podría convertirse en uno de los eventos climáticos más fuertes registrados desde 1950, de acuerdo con las últimas proyecciones del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos.
El organismo estima que existe 69 por ciento de probabilidad de que entre octubre y diciembre de 2026 se presente un episodio de intensidad histórica, capaz de superar los registros de El Niño observados durante las últimas siete décadas.
Además, existe más de 90 por ciento de probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno de 2026-2027 en el hemisferio norte.
¿Por qué El Niño podría ser tan intenso?
Una de las principales señales se encuentra en las temperaturas del océano Pacífico. Durante julio, algunas regiones registraron temperaturas superficiales de hasta 2 grados Celsius por encima del promedio, mientras que en la zona central del Pacífico ecuatorial la anomalía llegó a 1.4 grados.
Las temperaturas registradas durante julio son comparables con las observadas en 1997, año en que se presentó uno de los episodios de El Niño más intensos documentados.
El fenómeno fue declarado oficialmente en junio y se fortaleció durante julio. Los especialistas anticipan que continuará intensificándose hasta finales de 2026 debido a la presencia de aguas anormalmente cálidas en las profundidades del Pacífico ecuatorial.
El Centro de Predicción Climática estima además que existe 100 por ciento de probabilidad de que El Niño continúe hasta marzo de 2027, mientras que la posibilidad de que persista hasta abril alcanza 97 por ciento.
¿Cómo afectará El Niño al clima de México?
Para México, uno de los principales efectos previstos será una modificación en los patrones de lluvia.
Fabián Vázquez Romaña, director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), explicó que El Niño puede presentarse con diferentes intensidades —débil, moderada, fuerte y muy fuerte— dependiendo del incremento de la temperatura del mar en el Pacífico ecuatorial.
En el caso de México, el fenómeno podría provocar un verano más seco de lo habitual en las regiones centro y sureste del país.
El especialista aclaró que esto no significa que dejará de llover, sino que las precipitaciones podrían ubicarse por debajo del promedio histórico.
Más frentes fríos para el norte
El panorama podría cambiar durante el invierno, particularmente en la frontera norte del país.
De acuerdo con las proyecciones, El Niño favorecería un invierno más húmedo en el norte de México, acompañado de un incremento en la llegada de frentes fríos y tormentas invernales.
“Vamos a tener más frentes fríos, más tormentas invernales”, explicó el director del SMN.
El Niño también tendrá efectos a escala mundial
Las repercusiones del fenómeno no se limitarían a México. La Organización Meteorológica Mundial ha advertido que El Niño podría favorecer temperaturas superiores al promedio en amplias regiones del hemisferio norte, incluido el oeste de América del Norte y el sur de Europa.
En contraste, algunas regiones como India, Australia, el Caribe y Centroamérica podrían experimentar condiciones más secas de lo habitual durante los próximos meses.
Con las probabilidades de un episodio muy fuerte en aumento, los especialistas mantienen bajo vigilancia la evolución de las temperaturas del Pacífico, debido a que la intensidad final de El Niño determinará la magnitud de sus efectos sobre las lluvias, temperaturas y condiciones meteorológicas en México y otras regiones del mundo.








