La cantante estadounidense Doja Cat encendió el escenario del Palacio de los Deportes la noche del 18 de febrero, donde ofreció un espectáculo cargado de sensualidad, potencia escénica y conexión directa con sus seguidores en la Ciudad de México.
Pasadas las 20:00 horas, las luces del recinto se apagaron y un reflector iluminó a un supuesto trabajador que trapeaba la tarima, en una introducción teatral que arrancó risas y expectativa entre el público. Minutos después, con un intro de guitarras y un solo de batería, Doja Cat apareció en las pantallas mientras ascendía por las escaleras rumbo al escenario principal.
Un arranque explosivo
“Cards”, “Kiss Me More”, “Get Into It” y “Gorgeous” marcaron el inicio de la velada, preparando el ambiente antes de que la intérprete se dirigiera por primera vez a sus fans.
“Tengo una pregunta, ¿creen que pueden llevarme a bailar?”, expresó ante miles de asistentes, quienes respondieron al unísono previo a interpretar “Take Me Dancing”.
Durante una hora y media, la artista mantuvo la intensidad del espectáculo, con breves pausas entre bloques de canciones. El escenario se transformó en un auténtico infierno visual con luces rojas, pirotecnia y llamaradas al ritmo de “WYM”, “Demons” y “TIA”.
Éxitos y complicidad con el público
Ataviada con una playera roja de cuero y shorts blancos, Doja Cat combinó su estética provocadora con un juego escénico que evocó una discoteca ochentera.
Los clásicos no faltaron: “Boss Bitch”, “Say So” y “One More Time” desataron la euforia colectiva. Antes de uno de los temas, la cantante pidió la participación del público dividiendo al recinto en secciones para corear distintas frases, reforzando la conexión con sus seguidores.
Ni siquiera un breve fallo técnico en el micrófono logró frenar el espectáculo; el equipo resolvió el inconveniente en cuestión de segundos y el concierto continuó sin contratiempos.
Un cierre vibrante
Entre luces, fuego y su característico trap, el show concluyó minutos después de las 22:00 horas, dejando al público capitalino con una noche cargada de ritmo, energía y espectáculo.












