La Cámara de Diputados aprobó una modificación de último momento al dictamen de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), con la que se establece un nuevo gravamen a las bebidas con edulcorantes, como las versiones light o zero, aunque con una cuota menor a la inicialmente propuesta.
Morena, PVEM y PT impulsan el ajuste
La propuesta fue presentada por Carlos Alberto Puente Salas, coordinador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y respaldada por los líderes parlamentarios de Morena, Ricardo Monreal, y del Partido del Trabajo (PT), Reginaldo Sandoval Flores.
El ajuste forma parte del paquete económico para 2026, y tiene como propósito diferenciar entre bebidas con azúcares añadidos y aquellas que contienen sustitutos o edulcorantes artificiales, promoviendo hábitos de consumo más saludables.
“Consumí más de 10 refrescos en un día de sesión de 19 horas; hay que reconocer que esto causa adicción y no es bueno para la salud”, reconoció Puente Salas durante su intervención en tribuna.
Las nuevas cuotas del IEPS a bebidas saborizadas
Con la modificación avalada, el impuesto quedará de la siguiente manera:
- 3.08 pesos por litro para las bebidas que contengan cualquier tipo de azúcares añadidos.
- 1.5 pesos por litro para las bebidas que contengan edulcorantes artificiales o sustitutos del azúcar, como las light o zero.
El dictamen aprobado a inicios de la semana contemplaba originalmente una tasa única de 3.08 pesos por litro para ambos tipos de bebidas, sin distinción entre endulzadas y edulcoradas.
Actualmente, la cuota vigente es de 1.65 pesos por litro solo para las bebidas con azúcar, mientras que las light o zero no pagan ningún impuesto.
Contexto y objetivos del cambio fiscal
El ajuste busca equilibrar la recaudación con la política de salud pública, al tiempo que se reconoce la diferencia nutricional entre los productos con azúcar y los que usan sustitutos.
Sin embargo, el nuevo gravamen a las bebidas light ha generado debate entre legisladores y productores, quienes advierten que el impuesto podría afectar al consumidor final y a la industria de bebidas no alcohólicas, uno de los sectores con mayor presencia en el mercado nacional.












