A pesar del incremento en la demanda de energía debido a las altas temperaturas, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aseguró que no habrá apagones generalizados en el país durante este verano.
La presidenta Claudia Sheinbaum y la titular de la CFE, Emilia Calleja, destacaron que el Sistema Eléctrico Nacional opera con reservas superiores al 12%, lo que permite responder sin contratiempos a los picos de consumo.
Demanda controlada, sin emergencias
Durante los meses de mayo y junio, se alcanzaron consumos récord de más de 52 mil megawatts, sin que se presentaran emergencias eléctricas. La CFE explicó que gracias a una estrategia de mantenimiento preventivo, uso de reservas frías y planificación energética basada en datos, se ha mantenido la estabilidad del sistema.
“La mayoría de las interrupciones recientes no se deben a falta de energía, sino a fenómenos climáticos extremos o fallas puntuales en líneas de transmisión”, aclaró Calleja.
Medidas para evitar sobrecargas
En conjunto con el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), se han propuesto ajustes voluntarios en los horarios de operación industrial, especialmente entre las 18:00 y 21:00 horas, para evitar sobrecargas. La presidenta Sheinbaum subrayó que se trata de acciones preventivas, no de sanción.
Inversión histórica para fortalecer la red
El gobierno federal anunció una inversión sin precedentes de más de 18 mil 160 millones de dólares entre 2025 y 2030 para modernizar la infraestructura eléctrica del país. Este plan incluye:
- Generación: Construcción de 14 nuevas plantas, 10 a cargo de la CFE y 4 mediante inversión privada.
- Transmisión: Desarrollo de 158 proyectos que fortalecerán la red nacional y beneficiarán a más de 15 millones de usuarios.
- Distribución: Más de 49 mil obras para asegurar el suministro hasta el consumidor final.
Con estas acciones, la CFE busca garantizar un servicio eléctrico confiable y continuo en todo el país, incluyendo zonas con alta vulnerabilidad climática como el norte y sureste de México.
La estrategia también contempla una coordinación estrecha con gobiernos estatales y el sector privado, enfocada en eficiencia, resiliencia y expansión energética.











