La selección de Bélgica evitó una sorpresiva derrota en su debut dentro de la Copa Mundial de la FIFA al empatar 1-1 frente a Egipto, que estuvo cerca de protagonizar una de las mayores campanadas de la jornada.
Impulsados por un inspirado Mohamed Salah, quien celebró su cumpleaños número 34, los Faraones dominaron gran parte del encuentro y pusieron en aprietos a los Diablos Rojos. Sin embargo, un autogol del defensor Mohamed Hany terminó por darle vida a los europeos.
Egipto tomó la ventaja al minuto 20 gracias a una gran jugada iniciada por Salah. El atacante del Liverpool desbordó por la banda derecha, se perfiló hacia el centro y filtró un preciso pase para Emam Ashour, quien definió con potencia ante el arquero Thibaut Courtois.
La anotación hizo recordar los fantasmas de Qatar 2022 para Bélgica, selección que en aquella edición quedó eliminada en la fase de grupos tras una decepcionante actuación.
Sin la presencia del retirado Eden Hazard, referente de los últimos tres Mundiales, Bélgica apostó por una nueva generación encabezada por Jeremy Doku y Leandro Trossard, aunque ninguno logró marcar diferencia en los primeros minutos.
Ante la falta de contundencia ofensiva, el entrenador Rudi García recurrió a Romelu Lukaku, quien cambió el rumbo del partido apenas segundos después de ingresar al terreno de juego.
Con Bélgica abajo en el marcador, el delantero del Nápoles disputó un balón dentro del área y provocó la equivocación de Mohamed Hany, quien accidentalmente envió la pelota a su propia portería al minuto 66 para decretar el empate definitivo.
Salah, una de las máximas figuras del futbol africano y referente histórico del Liverpool, intentó ampliar la ventaja egipcia en varias ocasiones, pero se encontró con las oportunas intervenciones de Courtois. El atacante abandonó el campo al minuto 76 tras un importante desgaste físico.
Con este resultado, Egipto sumó su primer punto en el torneo y mantiene viva la esperanza de superar por primera vez la fase de grupos en una Copa del Mundo, mientras que Bélgica evitó un tropiezo que pudo complicar desde el inicio sus aspiraciones mundialistas.











