A pesar de haber activado un protocolo sanitario por un caso confirmado de sarampión en sus instalaciones centrales, el Instituto Nacional Electoral (INE) realizó este miércoles una reunión presencial que congregó a más de 160 personas en el auditorio de su sede, entre ellas cerca de 20 presidentes de Organismos Públicos Locales Electorales (Oples).
El propio instituto informó horas antes sobre el contagio de un trabajador en el mismo complejo ubicado en Viaducto Tlalpan y Periférico Sur, y anunció medidas preventivas como el uso obligatorio de cubrebocas. Sin embargo, la concentración masiva en un espacio cerrado contrastó con el llamado a extremar precauciones para evitar la propagación del virus.
Mientras al interior del edificio se desarrollaba el encuentro, el acceso a la prensa fue restringido sin previo aviso. La Coordinación Nacional de Comunicación Social no informó públicamente sobre la decisión, lo que generó cuestionamientos sobre la transparencia en el manejo de la situación.
El organismo difundió únicamente imágenes del arranque del evento, encabezado por la secretaria ejecutiva, Claudia Arlett Espino, quien inauguró la jornada programada para extenderse durante todo el día.
La realización del encuentro en estas condiciones abre interrogantes sobre la congruencia entre las medidas anunciadas y las acciones implementadas por la propia autoridad electoral.












