Adrián Di Monte: segundo eliminado de LCDLF México

El segundo eliminado LCDLF México fue Adrián Di Monte. Esa fue la decisión del público en la segunda gala de eliminación, realizada el domingo 10 de agosto de 2025, una noche que se puso intensa dentro y fuera de la casa por los posicionamientos, la tensión entre equipos y el cierre de votaciones. De acuerdo con la cobertura de Las Estrellas, el actor no logró superar a Mar Contreras, Alexis Ayala y Priscila Valverde, quienes también estaban en riesgo. Ojo con un detalle que ha confundido a varios fans: en buscadores y notas cruzadas aparecen referencias a 2025 y 2026, pero la segunda eliminación que reportaron medios como Las Estrellas, el sitio oficial de La Casa de los Famosos México e Infobae señala a Adrián Di Monte como el famoso que salió en esa gala.

La respuesta corta: Adrián Di Monte salió en la segunda gala

Si alguien te pregunta sin rodeos quién fue el segundo eliminado de La Casa de los Famosos México, la respuesta es Adrián Di Monte. Así lo reportó Las Estrellas al resumir la gala del 10 de agosto y así también lo retomó Infobae en su cobertura posterior. El actor cubano se convirtió en el segundo habitante en abandonar la competencia después de una semana en la que su nombre ya venía sonando fuerte entre los nominados y entre la conversación de redes.

La dinámica no fue menor. Adrián llegó a la zona de definición junto con Priscila Valverde, después de que el resto de nominados fuera regresando poco a poco a la casa. Ese momento, que para muchos es el más cardíaco del reality, volvió a hacer lo suyo: silencio, miradas largas, respiración contenida y la clásica sensación de que cualquier cosa podía pasar. Al final, la decisión del público lo dejó fuera de la contienda y convirtió su salida en una de las más comentadas de la semana.

La noticia no cayó del todo en seco para quienes venían siguiendo el programa día a día. Durante los días previos, Adrián Di Monte ya figuraba como un participante vulnerable dentro del tablero de estrategias. Su nombre apareció en la conversación de nominaciones, en las especulaciones de panelistas y en las charlas de los mismos habitantes. No era un caso cantado, pero sí un escenario bastante posible. Lo interesante es que, aun con esa lectura previa, la resolución de la gala mantuvo el drama hasta el último tramo.

Según Las Estrellas, los nominados de esa semana eran Adrián Di Monte, Mar Contreras, Alexis Ayala y Priscila Valverde. Además, Dalílah Polanco había estado en riesgo, aunque logró librar la placa gracias al juego de la salvación. Esa combinación dejó una segunda gala con varios frentes abiertos: alianzas internas, personajes con distinto nivel de popularidad y un público que ya empezaba a marcar preferencias más claras. En ese contexto, la eliminación de Adrián no solo respondió a una votación; también reflejó cómo se estaba acomodando el mapa emocional del reality.

Hay otro punto clave para entender por qué su salida pegó tanto: Adrián formaba parte de una conversación más amplia dentro de la casa. No era un participante invisible ni alguien que estuviera pasando de puntitas. Había generado reacción, comentarios y lectura estratégica entre los demás famosos. En realities como este, eso a veces ayuda y a veces te deja en la mira. Cuando el público percibe que un habitante no termina de conectar, o que su presencia se volvió incómoda para el juego, la factura puede llegar rapidísimo. Y en este caso llegó en la segunda semana.

También pesa el precedente inmediato. La primera eliminada de esa tercera temporada fue Olivia Collins, quien salió el 3 de agosto de 2025. Con esa primera baja, el reality entró ya en la fase donde cada domingo empieza a perfilar narrativas más fuertes: quién está creciendo, quién se está desgastando, quién parece protegido por sus alianzas y quién se está quedando sin aire. La salida de Adrián Di Monte encajó perfecto en ese momento del programa, cuando el reality deja de ser pura presentación de personajes y se convierte en un ajedrez con consecuencias reales.

Cómo se definió la eliminación y por qué hizo tanto ruido

La segunda gala tuvo varios ingredientes de esos que hacen que La Casa de los Famosos México explote en conversación digital. No fue solo una eliminación más. Fue una noche marcada por el posicionamiento, la expectativa en torno a los nominados y, según la reseña de Infobae, incluso por la sensación de confusión que dejó la mecánica final para parte de la audiencia. Eso elevó la conversación y volvió la salida de Adrián Di Monte todavía más comentada.

El posicionamiento previo fue importante porque en esa parte del programa los habitantes suelen aventarse verdades, incomodidades y reclamos que dejan huella. Ahí no solo se decide quién está en riesgo; también se perfila qué discurso pesa más rumbo a la votación del público. Cuando varios compañeros se colocan frente a ti para explicar por qué creen que debes salir, la cosa deja de ser una simple placa y se transforma en narrativa. Y la narrativa importa muchísimo en un reality, porque le da al espectador razones emocionales para votar.

De acuerdo con Las Estrellas, Galilea Montijo fue anunciando a los salvados hasta dejar el momento definitivo entre Priscila Valverde y Adrián Di Monte. Esa escena del jardín, con ambos esperando la resolución, se volvió el corazón de la noche. En términos televisivos, es justo el tipo de secuencia que resume por qué el formato sigue funcionando: el aislamiento, la presión, el voto del público y el instante en que la estrategia deja de servir porque todo depende del veredicto final.

Infobae agregó un detalle que encendió todavía más la charla en redes: la gala estuvo rodeada por rumores de una posible confusión en la producción, luego de que algunos espectadores interpretaran movimientos y señales como si hubiera existido incertidumbre sobre el resultado final. Aunque la eliminación de Adrián fue la que quedó validada y reportada por los medios principales y el ecosistema oficial del programa, ese ruido extra hizo que la conversación se disparara todavía más. En otras palabras, no solo salió un habitante; salió en medio de una noche con vibes de caos televisivo.

Ese tipo de episodios suele beneficiar al reality. Suena raro, pero así pasa. Cuando algo deja dudas, memes, teorías y recortes virales, el programa se mete con más fuerza en la conversación pública. Y si algo le sobra a La Casa de los Famosos México es capacidad para convertir una gala de domingo en tendencia de lunes. La eliminación de Adrián Di Monte entró justo en esa lógica: tuvo tensión narrativa, reacción de los habitantes, eco en medios y gasolina suficiente para seguir dando tema después de la transmisión.

Ahora bien, más allá del ruido, el dato duro no cambia: el segundo eliminado LCDLF México fue Adrián Di Monte. Las Estrellas reportó que recibió la menor cantidad de votos, mientras que Priscila Valverde consiguió permanecer en la casa. Esa diferencia es importante porque, aunque el ambiente interno puede influir en la percepción, al final el programa insiste en un punto central: quien decide es el público. Por eso cada nominación se convierte en una mezcla extraña entre campaña, estrategia, carisma y resistencia emocional.

También vale la pena mirar qué decía esa eliminación sobre el momento de la temporada. Infobae señaló que, tras la salida de Adrián, quedaban 13 habitantes dentro del reality. Eso significa que el juego apenas estaba empezando a tomar forma y que ninguna alianza podía sentirse realmente a salvo. Ser el segundo eliminado implica irse muy pronto, antes de consolidar una narrativa fuerte o de obtener una red suficiente de apoyo. En lenguaje reality: te vas cuando todavía estabas tratando de acomodarte, y eso siempre pega distinto.

Qué cambia en la casa tras la salida de Adrián Di Monte

Cada eliminación mueve la casa, pero la segunda suele ser especialmente reveladora porque empieza a separar a los personajes que solo llamaron la atención en el estreno de los que realmente tienen con qué sostener varias semanas. La salida de Adrián Di Monte modificó la lectura estratégica del juego. Primero, porque sobrevivieron nominados que también llegaban con presión, como Mar Contreras, Alexis Ayala y Priscila Valverde. Segundo, porque el resto de los habitantes pudo leer que el público ya estaba tomando postura más allá del ruido interno.

Cuando sale un participante como Adrián, lo que cambia no es solo una cama vacía o una silla menos en el comedor. Cambian las conversaciones. Cambian los blancos de nominación. Cambian las confianzas. Los que se quedaron regresan con un mensaje poderosísimo: afuera todavía tienen respaldo. Ese tipo de validación fortalece a cualquier habitante y, de paso, puede poner nerviosos a quienes creían tener el control del tablero. En realities así, sobrevivir a una placa es casi tan importante como ganar una prueba del líder.

Además, la segunda eliminación obliga a todos a recalcular. Ya no basta con caer bien el primer día ni con tener una presentación fuerte en el estreno. A partir de ese momento, cada gesto cuenta: a quién salvas, con quién discutes, cómo te posicionas, si te victimizas de más o si juegas demasiado frío. La salida de Adrián dejó claro que la audiencia estaba observando no solo el escándalo, sino también la forma en que cada famoso se acomodaba dentro del grupo.

Otro tema interesante es el contraste con la primera eliminación. Olivia Collins había sido la primera en salir, así que la caída de Adrián Di Monte confirmó que la temporada estaba avanzando sin piedad y que nadie podía confiarse por nombre, trayectoria o presencia mediática. Esa es parte del encanto brutal de La Casa de los Famosos México: una figura conocida puede entrar con toda la expectativa del mundo y aun así quedarse fuera muy temprano si no logra enganchar al público o si su juego se le revierte demasiado pronto.

Desde el lado narrativo, la salida de Adrián también sirvió para abrir nuevos protagonistas. En un reality, cada expulsión deja espacio para que otras historias respiren: rivalidades que se intensifican, amistades que toman el centro, alianzas que se sienten más sólidas y personajes que de pronto aparecen como sorpresa de la temporada. Por eso una eliminación no es un cierre total; es también el arranque de otra etapa. En este caso, el juego siguió con una casa más tensada y con los sobrevivientes sabiendo que el público ya había dado una señal.

Para quienes solo querían la respuesta concreta, aquí va otra vez, clarita y sin spoiler disfrazado: Adrián Di Monte fue el segundo eliminado de La Casa de los Famosos México en la gala del 10 de agosto de 2025. Las Estrellas, el sitio oficial del reality e Infobae coincidieron en esa información. Así que si estabas buscando quién salió en esa segunda eliminación, ya no hay pierde.

Y sí, la conversación alrededor del reality puede ponerse confusa porque en buscadores se cruzan notas, temporadas y etiquetas de 2025 y 2026, pero el dato que quedó firme es ese. Adrián Di Monte se despidió de la casa en la segunda semana, después de una gala con mucha tensión, comentarios filosos y un público que ya empezó a acomodar sus favoritos. En términos simples: fue una salida temprana, ruidosa y con impacto directo en la estrategia del programa. Justo el tipo de eliminación que hace que medio internet se quede comentando el lunes entero.

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