Los mercados financieros occidentales volvieron a registrar pérdidas este viernes, en medio de la incertidumbre sobre una pronta resolución del conflicto en Medio Oriente y la creciente preocupación por sus efectos en la economía global. En Wall Street, los principales índices acumularon su quinta semana consecutiva a la baja, marcando la racha negativa más prolongada […]
Los mercados financieros occidentales volvieron a registrar pérdidas este viernes, en medio de la incertidumbre sobre una pronta resolución del conflicto en Medio Oriente y la creciente preocupación por sus efectos en la economía global.
En Wall Street, los principales índices acumularon su quinta semana consecutiva a la baja, marcando la racha negativa más prolongada en casi cuatro años.
El S&P 500 retrocedió 1.7% y cerró su peor semana desde el inicio del conflicto. Por su parte, el Dow Jones cayó 793 puntos (1.7%), ubicándose más de 10% por debajo de su máximo histórico alcanzado el mes pasado. En tanto, el Nasdaq lideró las pérdidas con una baja de 2.1%.
Durante la semana, el mercado bursátil estadounidense mostró alta volatilidad, alternando entre ganancias y pérdidas diarias conforme cambiaban las expectativas sobre el posible fin de la guerra.
Analistas coinciden en que la confianza de los inversionistas se ha debilitado. Kathleen Brooks, de XTB, señaló que los mercados dudan de la capacidad de Donald Trump para lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto con Irán. A su vez, expertos de Edmond de Rothschild AM destacaron que la semana estuvo marcada por la escalada de tensiones en torno al estratégico estrecho de Ormuz.
En el mercado energético, el petróleo Brent del Mar del Norte se mantuvo por encima de los 110 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense cerró cerca de los 100 dólares, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro.
El encarecimiento de la energía ha encendido alertas inflacionarias, con posibles repercusiones en el consumo, la producción, las tasas de interés y el crecimiento económico. “Los inversionistas enfrentan una realidad compleja: el estrecho de Ormuz está prácticamente bloqueado y no se vislumbra una solución inmediata al conflicto”, advirtió Brooks.
En paralelo, los ministros de Relaciones Exteriores del G7, reunidos cerca de París, reiteraron la necesidad de garantizar la libre y segura navegación en esta ruta clave, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y gas.
La incertidumbre también se reflejó en Europa, donde los principales mercados cerraron en terreno negativo: París cayó 0.87%, Fráncfort 1.38%, Londres 0.08% y Milán 0.74%.
De regreso en Estados Unidos, el Dow Jones perdió 1.73%, el S&P 500 bajó 1.67% y el Nasdaq encabezó nuevamente las caídas con un retroceso de 2.15%.
Especialistas advierten que la volatilidad podría continuar. Fawad Razaqzada, de Forex.com, consideró que los mercados han dejado de reaccionar automáticamente a las declaraciones políticas, mientras que Andreas Lipkow, de CMC Markets, subrayó la dificultad de evaluar con claridad el desarrollo del conflicto.
Finalmente, Florian Ielpo, de Lombard Odier AM, advirtió que el repunte en los precios energéticos representa una amenaza inflacionaria real, cuyo impacto variará significativamente entre las distintas economías del mundo.
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