Al menos 22 unidades de transporte público y autos particulares fueron incendiados por sujetos armados en puntos estratégicos de Tijuana, Mexicali, Ensenada y límites de Tecate, Baja California, así como en Celaya, Guanajuato, lo que provocó una fuerte movilización policiaca y militar. Entre ellos están cuatro unidades de transporte público, dos vehículos particulares —entre ellas un panel […]
Al menos 22 unidades de transporte público y autos particulares fueron incendiados por sujetos armados en puntos estratégicos de Tijuana, Mexicali, Ensenada y límites de Tecate, Baja California, así como en Celaya, Guanajuato, lo que provocó una fuerte movilización policiaca y militar.
Entre ellos están cuatro unidades de transporte público, dos vehículos particulares —entre ellas un panel de carga y un automóvil—, así como un tráiler y un autobús en Mexicali.
Los casos de los que tuvo conocimiento la autoridad se registraron en la calle Segunda del centro de Tijuana y en las garitas de El Chaparral y de Otay, donde causaron pánico entre peatones y automovilistas.
En la zona conocida como el Cañón del Pato un taxi fue incendiado mientras que de un autobús los pasajeros fueron forzados a bajar y la unidad fue incendiada.
En otro ataque perpetrado simultáneamente en esta frontera, un tráiler fue incendiado en la carretera Tijuana-Tecate.
Al mismo tiempo en Mexicali sujetos armados subieron a un autobús de la línea Atusa y con pistola ordenaron a los pasajeros descender para rociar la unidad con gasolina y prenderle fuego.
También, en Celaya, hombres armados enfrentaron a elementos de la Policía Estatal en la carretera Celaya-Juventino Rosas, quemando vehículos en las vialidades hacia Salvatierra y Comonfort.
Los principales puntos rojos fueron Roque, Yustis y San Cayetano.
La violencia envolvió a Celaya, registrándose quema de vehículos en las salidas de la ciudad.
En la carretera hacia San Miguel de Allende, a la altura de Escobedo y Comonfort, fue quemado un vehículo. Del mismo modo en la colonia Río Grande, municipio de Juventino Rosas, y en Urireo, municipio de Salvatierra.
Aunque en el operativo también participó el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, no se han reportado detenciones o pormenores sobre heridos o bajas.
Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California, aseguró que su gobierno protegerá a la población.
“Quiero expresarles que no escatimaré fuerzas, ni recursos, para cuidar la seguridad ciudadana y supervisar las acciones que nos recobran la paz”, escribió anoche en su cuenta de Facebook.
Antes, en Twitter, condenó los hechos. “Ya hay detenidos responsables de los hechos acontecidos. Es importante mantener la calma”.
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