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La migración, la violencia y el rezago en la educación, problemáticas que se agudizaron en niñas y niños en México con la pandemia por la covid-19, son los principales retos y ejes de acción para Unicef, que este martes presentó su informe anual, que consideran clave para el futuro del país. “Estos son tres temas […]
La migración, la violencia y el rezago en la educación, problemáticas que se agudizaron en niñas y niños en México con la pandemia por la covid-19, son los principales retos y ejes de acción para Unicef, que este martes presentó su informe anual, que consideran clave para el futuro del país.
“Estos son tres temas fundamentales que tienen que ver con la protección de la juventud y de las niñas y niños en México”, señaló Peter Grohmann, coordinador residente de Naciones Unidas en México, durante la presentación del documento.
TRES EJES FUNDAMENTALES
Grohmann señaló que el informe, que realizó Unicef durante el 2021, resume el conocimiento recabado por el organismo, al igual que las principales intervenciones que la organización ha hecho en materia de salud, educación, igualdad, y protección de la niñez y adolescencia a nivel nacional.
No obstante, destacó que una de las principales preocupaciones es el tema de la migración infantil, pues niñas y niños están viajando solos en el país y “necesitan especial protección, es una población especialmente vulnerable”, aseveró.
Asimismo, destacó que observaron un incremento en la violencia contra la mujer, contra las niñas y las jóvenes, pues el confinamiento vinculado a la pandemia conllevó a un incremento de los delitos por violencia doméstica en 5,3 % en 2020 respecto a 2019, de acuerdo con el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal 2021.
Es por ello que la Unicef ha puesto foco sobre este tipo de violencia para prevenirla y atender a las afectadas.
Dijo que, por ejemplo, en el caso de Ciudad Juárez, en la frontera norte, se detectó que el mayor foco de la violencia está en la familia “casi 80 % de la violencia viene de ahí, y eso afecta directamente a las niñas, niños, pero también a las mujeres adolescentes”, apuntó.
También ha apoyado esfuerzos de provisión de agua y saneamiento, ha contribuido a mejorar las opciones de cuidado alternativo y garantizar los derechos de menores en situación de movilidad.
“Romper el ciclo de pobreza que obstaculiza el pleno desarrollo físico y emocional de niñas, niños y adolescentes es, ante todo, un deber hacia ellas y ellos, pero también un paso clave para el presente y futuro de México”, concluyó.
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