A partir de 2026, la incorporación de inteligencia artificial (IA) en equipos de ultrasonido comenzará a transformar la práctica clínica, al permitir diagnósticos más rápidos y precisos, sin depender exclusivamente de la experiencia del operador. De acuerdo con un documento compartido con NotiPress, GE HealthCare prevé que estas tecnologías se consoliden como herramientas clave en […]
A partir de 2026, la incorporación de inteligencia artificial (IA) en equipos de ultrasonido comenzará a transformar la práctica clínica, al permitir diagnósticos más rápidos y precisos, sin depender exclusivamente de la experiencia del operador. De acuerdo con un documento compartido con NotiPress, GE HealthCare prevé que estas tecnologías se consoliden como herramientas clave en la atención primaria, especialmente en zonas con escasez de especialistas.
Los sistemas de ultrasonido asistidos por IA permiten automatizar procesos esenciales, como la captura, análisis y almacenamiento de imágenes, además de brindar asistencia en tiempo real durante la exploración. Entre sus principales funciones se encuentran el reconocimiento automático de planos anatómicos, la orientación del posicionamiento de la sonda y la validación clínica de las imágenes obtenidas.
Según el documento, estas capacidades reducen la variabilidad entre operadores, mejoran la reproducibilidad de los estudios y aceleran la adquisición de resultados, lo que impacta directamente en la eficiencia del diagnóstico. En este esquema, la IA actúa como un copiloto clínico, ofreciendo ajustes automáticos y retroalimentación inmediata durante el escaneo.
Este modelo resulta particularmente relevante en regiones donde el acceso a médicos especialistas es limitado, ya que permite que médicos generales realicen estudios de alta calidad con apoyo de algoritmos de aprendizaje automático, ampliando así el alcance del ultrasonido en el primer nivel de atención.
De acuerdo con el informe AI in Healthcare Market, citado por GE HealthCare, el mercado global de inteligencia artificial aplicada a la salud alcanzará un valor estimado de 505 mil millones de dólares para 2033, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 38.81% a partir de 2025, reflejo de la creciente demanda de soluciones clínicas eficientes y escalables.
La tecnología también permite personalizar configuraciones clínicas según el tipo de paciente y la especialidad médica, lo que contribuye a reducir la curva de aprendizaje para nuevos usuarios. En este contexto, GE HealthCare se ha posicionado como referente global al contar con más de 100 dispositivos médicos con IA aprobados por la FDA, de acuerdo con el mismo informe.
Como complemento a estos avances, desde 2023 iniciativas conjuntas de AstraZeneca y Qure.ai han demostrado el potencial de la IA en el análisis masivo de imágenes médicas. En este esfuerzo, se evaluaron más de cinco millones de radiografías de tórax para detectar posibles casos de cáncer pulmonar en regiones con baja cobertura médica.
En América Latina, estos programas permitieron identificar más de 43 mil nódulos pulmonares en países como México, Argentina y Brasil, facilitando el seguimiento clínico en hospitales de segundo y tercer nivel. Al respecto, el vicepresidente de AstraZeneca para América Latina, Carlos Sánchez, destacó que estos hallazgos se registraron en el marco del Desafío de 1 Billón de Vidas del Foro Económico Mundial, orientado a ampliar el acceso digital a servicios de salud.
Las soluciones impulsadas por GE HealthCare y las alianzas internacionales en imagenología marcan el inicio de una nueva etapa en la medicina clínica, donde la automatización del diagnóstico mediante inteligencia artificial se perfila como una respuesta estratégica a los desafíos estructurales de los sistemas de salud en expansión.
Información de NotiPress
Los comentarios están cerrados