El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encendió una nueva polémica al sugerir la ejecución de seis legisladores demócratas que, a través de un video difundido en redes sociales, recordaron a militares y oficiales de inteligencia que están obligados por ley a desobedecer órdenes ilegales o contrarias a la Constitución. En el mensaje, dos senadores […]
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encendió una nueva polémica al sugerir la ejecución de seis legisladores demócratas que, a través de un video difundido en redes sociales, recordaron a militares y oficiales de inteligencia que están obligados por ley a desobedecer órdenes ilegales o contrarias a la Constitución.
En el mensaje, dos senadores y cuatro representantes —todos veteranos de las fuerzas armadas o de seguridad nacional— advirtieron que algunos militares podrían verse desplegados en las calles para actuar contra ciudadanos estadounidenses, por lo que recalcaron la importancia de la obediencia a la ley antes que a cualquier mandato presidencial.
En una serie de 19 publicaciones en Truth Social, Trump acusó a los legisladores de “traición” y “comportamiento sedicioso”, delitos que —escribió— “se castigan con la muerte”. Incluso compartió un mensaje de otro usuario que decía: “Cuélguenlos. George Washington lo haría”.
Las declaraciones generaron preocupación inmediata entre analistas y figuras políticas, quienes cuestionaron si se trata de un nuevo intento de Trump por erosionar el orden constitucional o simplemente de otra provocación destinada a desviar la atención mediática, en medio del resurgimiento del caso Jeffrey Epstein.
Los legisladores demócratas respondieron con indignación, acusando al presidente de incitar violencia contra funcionarios electos. “El presidente de Estados Unidos acaba de sugerir la horca para miembros del Congreso”, denunciaron.
El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, advirtió desde la tribuna que este tipo de mensajes podrían alentar a simpatizantes extremistas. “Está prendiendo un fósforo en un país empapado en gasolina política”, afirmó.
El senador Chris Murphy señaló que las vidas de los legisladores mencionados “ahora están en peligro”, subrayando que nunca en la historia moderna un presidente había llamado públicamente a ejecutar a miembros del Congreso.
Desde la Casa Blanca, la vocera Karoline Leavitt negó que Trump quiera ejecutar legisladores, pero calificó el video difundido por los demócratas como “peligroso” y “posiblemente castigable por la ley”. Ante cuestionamientos de la prensa, afirmó: “toda orden que el presidente da es legal”, declaración que contradice el Código Militar Uniforme, el cual establece expresamente la obligación de desobedecer órdenes ilegales.
Expertos legales consultados por medios estadounidenses, como el ex fiscal federal Peter Zeidenberg, reiteraron que la postura de los legisladores es correcta: los militares no deben cumplir órdenes contrarias a la ley. Sin embargo, recordaron que cualquier determinación sobre la legalidad de una orden recae en jueces militares.
Las declaraciones de Trump se dan en un clima político marcado por señalamientos en los que ha insinuado ignorar la Constitución, buscar un tercer mandato y calificar a sus opositores como “traidores” o “enemigos”. Por ello, el llamado a ejecutar legisladores ha encendido nuevas alarmas sobre la estabilidad democrática del país.
Aun así, algunos observadores apuntan que podría tratarse solo de un capítulo más en la dinámica política estadounidense, que podría quedar desplazado por la próxima controversia que surja desde la Casa Blanca.
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