El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un operativo militar para detener al mandatario venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, bajo el argumento de una acción antinarcóticos. En una conferencia de prensa, Trump declaró que Washington asumirá el control del país sudamericano hasta concretar una “transición segura y apropiada”, al tiempo […]
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un operativo militar para detener al mandatario venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, bajo el argumento de una acción antinarcóticos. En una conferencia de prensa, Trump declaró que Washington asumirá el control del país sudamericano hasta concretar una “transición segura y apropiada”, al tiempo que anunció que empresas petroleras estadounidenses se encargarán del manejo de la industria petrolera venezolana.
“Vamos a gobernar el país hasta que podamos realizar una transición sensata. No podemos permitir que nadie más tome el control de Venezuela”, afirmó el mandatario, sin precisar la duración de la ocupación ni los mecanismos de administración política y económica.
Trump sostuvo que, tras la detención de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez fue juramentada como presidenta y que funcionarios de su gobierno mantienen comunicación con ella. Aseguró que existen actores políticos y militares dentro de Venezuela dispuestos a colaborar con Estados Unidos, y lanzó una advertencia a quienes se nieguen a hacerlo.
Cuestionado sobre un posible despliegue militar permanente, el presidente evitó confirmar la presencia de tropas, aunque reconoció que existe “una presencia relacionada con el petróleo” y advirtió que Washington no descarta nuevas acciones militares si lo considera necesario.
Aunque el operativo fue presentado como una acción judicial por cargos de “narcoterrorismo”, Trump fue explícito al señalar que uno de los objetivos centrales es el petróleo. Afirmó que grandes corporaciones energéticas estadounidenses reconstruirán la infraestructura petrolera venezolana y administrarán su producción, al considerar que fue “expropiada” durante gobiernos anteriores.
El mandatario celebró la operación militar, que calificó como “brillante”, y elogió a las fuerzas involucradas, asegurando que no se veía una acción de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial. Indicó que siguió el operativo en tiempo real.
La detención de Maduro y Flores se sustenta en acusaciones federales emitidas en 2020 por presuntos delitos de narcotráfico y conspiración, las cuales fueron actualizadas recientemente. Trump informó que ambos serán presentados ante un tribunal federal en Nueva York, tras haber sido trasladados inicialmente al buque estadounidense Iwo Jima.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Maduro “no es el presidente legítimo de Venezuela” y describió la acción como un operativo judicial del Departamento de Justicia con apoyo militar.
Previo a la conferencia, Trump difundió en redes sociales una imagen que presentó como de Maduro bajo custodia, lo que generó reacciones encontradas. En su mensaje, reiteró que había pedido al mandatario venezolano que se rindiera, sin obtener respuesta.
Durante su intervención, Trump sostuvo que esta acción marca el retorno de la Doctrina Monroe como eje de la política exterior estadounidense en la región y la presentó como una advertencia a gobiernos que, dijo, amenazan la soberanía de su país. También señaló que el caso de Cuba “será discutido más adelante”.
La conferencia se realizó en la residencia de Mar-a-Lago, en Florida, con la presencia de altos funcionarios de su gabinete. Un general a cargo del operativo detalló que la orden presidencial se emitió la noche del viernes, con el despliegue de más de 150 aeronaves y una fuerza especial que concretó la detención durante la madrugada.
Mientras tanto, la operación ha generado un intenso debate en el Congreso y en diversos sectores políticos y sociales de Estados Unidos, tanto por su legalidad —al no haber sido autorizada por el Poder Legislativo— como por las implicaciones internacionales y el futuro inmediato de Venezuela bajo la tutela anunciada por Washington.
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