El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este lunes una de sus advertencias más severas contra Irán, al asegurar que el país “podría ser arrasado en una sola noche” si no cumple con el ultimátum de reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. Durante una conferencia en la Casa Blanca, el mandatario fijó como plazo […]
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este lunes una de sus advertencias más severas contra Irán, al asegurar que el país “podría ser arrasado en una sola noche” si no cumple con el ultimátum de reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
Durante una conferencia en la Casa Blanca, el mandatario fijó como plazo límite la noche del martes, calificándolo como “improrrogable” y advirtiendo que, de no haber avances, ordenará ataques masivos contra infraestructura clave iraní, incluyendo puentes, plantas eléctricas y complejos energéticos.
Las declaraciones se producen en el contexto de una escalada militar que ya lleva varias semanas y que involucra también a Israel, con enfrentamientos que han dejado miles de víctimas y daños significativos en instalaciones estratégicas.
Amenazas directas a infraestructura civil
Trump no solo endureció el tono, sino que detalló posibles objetivos militares, lo que ha generado preocupación internacional. Diversos expertos y organismos han advertido que atacar infraestructura civil podría constituir violaciones al derecho internacional humanitario, particularmente a las Convenciones de Ginebra.
Incluso el Comité Internacional de la Cruz Roja alertó sobre el riesgo de normalizar amenazas contra instalaciones esenciales para la población, subrayando que este tipo de retórica agrava el conflicto y pone en peligro a civiles.
Respuesta de Irán
Desde Teherán, las reacciones no se hicieron esperar. Autoridades iraníes calificaron las amenazas como “incitación a crímenes de guerra” y advirtieron que cualquier ataque será respondido de forma proporcional o incluso más contundente.
El presidente del Parlamento iraní advirtió que Estados Unidos podría ser arrastrado a un “infierno” si concreta sus amenazas, lo que refleja el nivel de tensión diplomática y militar entre ambos países.
Impacto global y riesgo de escalada
El posible cierre del estrecho de Ormuz —por donde transita una parte significativa del petróleo mundial— ha generado ya un aumento en los precios internacionales del crudo y preocupación en los mercados energéticos.
Analistas internacionales coinciden en que el intercambio de amenazas y la falta de avances diplomáticos incrementan el riesgo de una escalada regional de grandes proporciones, con consecuencias económicas, políticas y humanitarias a nivel global.
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