La economía de Estados Unidos registró una contracción inesperada durante el primer trimestre del año, de acuerdo con cifras divulgadas este miércoles, debido en gran parte al aumento de importaciones previo a la entrada en vigor de nuevos aranceles impulsados por el presidente Donald Trump. El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía mundial […]
La economía de Estados Unidos registró una contracción inesperada durante el primer trimestre del año, de acuerdo con cifras divulgadas este miércoles, debido en gran parte al aumento de importaciones previo a la entrada en vigor de nuevos aranceles impulsados por el presidente Donald Trump.
El Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía mundial se redujo 0.3% a tasa anualizada entre enero y marzo, después de haber crecido 2.4% en el último trimestre de 2024, según estimaciones preliminares del Departamento de Comercio. Los analistas habían previsto un crecimiento de 0.4%, de acuerdo con datos de Briefing.com.
El informe atribuye la caída a un incremento de las importaciones, una desaceleración en el gasto de los consumidores y una reducción en el gasto gubernamental.
En respuesta, Trump responsabilizó a su antecesor, Joe Biden, por el débil desempeño económico. “No asumí hasta el 20 de enero”, escribió en su red Truth Social, y agregó: “Esto no tiene que ver con los aranceles; heredamos malos números. Pero cuando inicie el auge, será como ningún otro. ¡Tengan paciencia!”
Las declaraciones se dan en el marco del día 101 de su segundo mandato, en el que ya ha anunciado una serie de aranceles que han generado inquietud a nivel global. En marzo, el gobierno impuso tarifas elevadas a productos de sus principales socios comerciales, con vigencia desde abril, lo que provocó una fuerte reacción en los mercados financieros, con una volatilidad no vista desde la pandemia de COVID-19.
Ante la presión económica y bursátil, Trump decretó una pausa de 90 días en la aplicación de ciertos aranceles para facilitar negociaciones, aunque mantuvo un piso del 10% para la mayoría de los países. Además, se anunciaron medidas dirigidas a sectores clave como el acero, aluminio, automóviles y autopartes no producidos en territorio estadounidense.
Las nuevas tarifas alcanzan hasta un 145% para ciertos productos provenientes de China, lo que generó represalias de Pekín con aranceles del 125% sobre bienes estadounidenses.
“Por lo general, las políticas gubernamentales no cambian tanto en los primeros 100 días de un mandato, pero este caso es diferente”, comentó Tara Sinclair, profesora de economía en la Universidad George Washington. “Está claro que estos cambios abruptos han afectado directamente a la economía”, añadió.
Tras conocerse los datos del PIB, los mercados financieros reaccionaron con caídas: el Dow Jones bajó 0.7%, el Nasdaq 2.07% y el S&P 500 retrocedió 1.35%.
Aunque la economía estadounidense creció 2.8% en 2024, los analistas ya preveían una desaceleración para 2025. Sin embargo, el impacto de los nuevos aranceles ha llevado a revisar a la baja muchas de esas proyecciones.
“El incremento de importaciones fue una estrategia para adelantarse a los aranceles, y es una reacción directa a las políticas del actual gobierno”, concluyó Sinclair.
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