Aunque la transformación digital es una prioridad global, en México el avance es desigual, especialmente entre pequeñas y grandes empresas. Según cifras del INEGI y un análisis de The Competitive Intelligence Unit, solo el 26.2% de las empresas mexicanas usa internet y apenas el 23% aplica tecnologías digitales. La brecha se agrava en las microempresas […]
Aunque la transformación digital es una prioridad global, en México el avance es desigual, especialmente entre pequeñas y grandes empresas. Según cifras del INEGI y un análisis de The Competitive Intelligence Unit, solo el 26.2% de las empresas mexicanas usa internet y apenas el 23% aplica tecnologías digitales. La brecha se agrava en las microempresas (de 1 a 10 empleados), donde estas cifras caen al 23.5% y 20.4%, respectivamente.
En contraste, las grandes compañías (más de 250 empleados) alcanzan una adopción del 93.1% en internet y 89.3% en tecnologías digitales, lo que evidencia cómo la infraestructura y los recursos son determinantes para avanzar en la madurez digital.
Para reducir esta brecha y mejorar la eficiencia, EPAM Systems Inc., firma especializada en transformación digital, recomienda la re-centralización de la gestión de activos digitales. Esta estrategia permite optimizar procesos, evitar duplicidades y profesionalizar la administración de contenidos.
El reto es aún mayor si se considera que solo el 0.5% de las empresas mexicanas utiliza inteligencia artificial integrada en sus flujos de trabajo, lo que representa una gran oportunidad de mejora tecnológica.
En años recientes, muchas organizaciones optaron por descentralizar sus activos digitales para adaptarse rápidamente al mercado. Sin embargo, estos sistemas fragmentados han generado más costos, menor control de calidad y mayores riesgos en temas de seguridad y cumplimiento legal.
Una plataforma DAM (Digital Asset Management) centralizada permite:
Control de accesos
Gestión avanzada de contenidos y derechos digitales
Publicación más ágil
Seguimiento en tiempo real
Reducción de tiempos y costos
Además, establece una “fuente única de la verdad”, ayudando a mantener la coherencia, actualizar recursos y responder con agilidad a los cambios del mercado.
La centralización también facilita el cumplimiento de normativas como la Ley Federal de Protección de Datos Personales (LFPDPPP), al garantizar trazabilidad y control sobre información sensible.
De cara al futuro, esta estrategia es esencial para integrar tecnologías emergentes como la inteligencia artificial generativa, que exige una base sólida y ordenada para aprovechar al máximo su potencial en automatización y personalización de contenidos.
La re-centralización de activos digitales se consolida como un paso esencial para que las empresas mexicanas aumenten su eficiencia, se adapten mejor a las exigencias del mercado y fortalezcan su capacidad de innovación.
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