La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó los bloqueos carreteros realizados por grupos de agricultores y transportistas, al señalar que las protestas “carecen de fundamento”, pues —afirmó— el Gobierno de México mantiene un diálogo abierto y permanente para atender sus demandas en materia de seguridad, temas agrícolas y la propuesta de Ley General de Aguas. Durante su […]
La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó los bloqueos carreteros realizados por grupos de agricultores y transportistas, al señalar que las protestas “carecen de fundamento”, pues —afirmó— el Gobierno de México mantiene un diálogo abierto y permanente para atender sus demandas en materia de seguridad, temas agrícolas y la propuesta de Ley General de Aguas.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aclaró que las declaraciones de la secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, fueron malinterpretadas, al asegurar que nunca se planteó criminalizar la protesta social.
“Manifestarse no es delito cuando tiene que ver con asuntos políticos o sociales. No perseguimos a nadie por manifestarse”, dijo.
Seguridad en carreteras
La mandataria explicó que los grupos inconformes argumentan falta de seguridad en las vías federales, pero destacó que ya existe una mesa de trabajo con la Guardia Nacional y distintas dependencias federales. Incluso mostró una gráfica que evidencia una reducción en las denuncias por delitos en carreteras.
“Si hay diálogo abierto, ¿para qué cerrar las carreteras?”, cuestionó. Añadió que su gobierno seguirá reforzando la vigilancia con el objetivo de llegar “a cero robos” en las rutas del país.
Ley General de Aguas: el tema de fondo
Sheinbaum también señaló que dentro de las protestas surgió la oposición a la Ley General de Aguas, aunque este tema —sostuvo— no estaba contemplado inicialmente entre las exigencias del sector agrícola.
Afirmó que algunos actores buscan mantener privilegios relacionados con el uso y la comercialización del agua, pese a que la reforma plantea reafirmar el agua como un bien nacional, garantizar el derecho humano al acceso y evitar que siga tratándose como mercancía, como ocurre desde la ley de 1992.
La presidenta explicó que el gobierno invierte recursos millonarios en tecnificación de riego, lo que permite ahorrar agua y elevar la productividad. A cambio, se pide a los distritos de riego entregar el excedente para garantizar el abasto de la población.
“Hay distritos que incluso venden agua a los municipios sin pagar por ella. Eso no es justo”, sostuvo.
Ajustes en discusión
Sheinbaum recordó que diversos aspectos operativos de la iniciativa —como trámites ante Conagua o cesiones de derechos entre ejidatarios— ya se revisan en mesas de trabajo en la Cámara de Diputados. Por ello llamó a no usar los bloqueos como método de presión.
“Si tienen la puerta abierta para dialogar en seguridad, agricultura y en el tema del agua, no se entiende que cierren carreteras. A menos que lo que se busque sea defender algún privilegio”, apuntó.
Llamado a evitar la confrontación
La presidenta reiteró que su gobierno no caerá en provocaciones ni recurrirá a la represión, y aseguró que en algunos bloqueos participan grupos violentos interesados en generar enfrentamientos.
Justificó la colocación de vallas en monumentos y edificios públicos como medida preventiva para proteger el patrimonio y evitar choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
“No queremos confrontación ni violencia. También se cuida la vida de la gente”, subrayó.
Sheinbaum hizo un llamado a mantener movilizaciones pacíficas, recordando ejemplos históricos de lucha no violenta, como Gandhi, Mandela y movimientos encabezados por mujeres.
Finalmente, invitó a la ciudadanía a no dejarse confundir:
“No había razón para cerrar las carreteras cuando hay diálogo abierto con el gobierno. Las puertas están abiertas, pero no para defender intereses particulares que afecten el acceso al agua de la población”.
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